Bruselas-París, 15 ago (SANA) Las autoridades de Francia y Bélgica mantienen amplios operativos para combatir incendios forestales que han afectado miles de hectáreas, mientras continúan las evacuaciones preventivas en las zonas amenazadas.
En Bélgica, los equipos de emergencia siguen trabajando para controlar un incendio declarado en el parque natural de Fagnes, en el este del país y cerca de la frontera con Alemania, que ha quemado alrededor de 1.600 hectáreas de bosque.
Según AFP, las autoridades movilizaron bomberos procedentes de distintas regiones belgas y de Alemania, además de aviones y helicópteros activados a través del mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea.
Decenas de habitantes de la localidad cercana de Sourbrodt podrían ser evacuados si empeora la situación. El portavoz de las autoridades regionales de Valonia, Nicolas Yernaux, señaló que se estudia adoptar esa medida por la presencia de humo, aunque todavía no se ha emitido una orden definitiva.
“Existe riesgo de que las llamas alcancen las viviendas, pero estamos empleando todos los recursos disponibles para protegerlas”, afirmó.
Por su parte, la comisaria europea de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, informó del despliegue de tres helicópteros y dos aviones cisterna tras la petición de ayuda urgente formulada por Bélgica para contener el mayor incendio que registra el país en décadas.
De acuerdo con datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, el actual fuego sería el más extenso registrado en la historia de Bélgica, por encima del incendio de 2011, que quemó unas 1.400 hectáreas.
Nuevas evacuaciones en Francia
En Francia, el prefecto del departamento de Las Landas, Gilles Clavreul, informó de que el incendio declarado el jueves pasado en una zona de pinares del suroeste volvió a intensificarse y elevó la superficie afectada a unas 1.580 hectáreas.
La reactivación de las llamas obligó a evacuar a unas 100 personas más, mientras que el número total de desplazados o afectados asciende a 650, sin que se hayan registrado daños en viviendas.
El director de los servicios de bomberos y rescate del departamento, Arnaud Fabre, explicó que las características del terreno dificultan las operaciones y obligaron a movilizar una parte importante de los recursos disponibles.
Además, fueron incorporados cuatro aviones de extinción
adicionales para apoyar las tareas de control.
Los incendios en Francia y Bélgica forman parte de una ola más amplia que afecta actualmente a distintas zonas de Europa, donde miles de hectáreas han quedado calcinadas y miles de personas han tenido que abandonar sus hogares ante la persistencia del calor y la sequía durante el verano.
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