Katmandú, 7 sep (SANA) La cifra de muertos por las devastadoras inundaciones que afectaron zonas de Nepal próximas a la frontera con China ascendió a al menos 1.399, mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate con la esperanza de encontrar supervivientes.
La agencia AFP informó el lunes de que las inundaciones, provocadas por un colapso glaciar y montañoso, dejaron además a más de 5.500 personas desaparecidas, entre ellas cerca de 800 extranjeros.
Cientos de trabajadores vinculados a proyectos hidroeléctricos siguen sin ser localizados. Sin embargo, el rescate de tres de ellos desde el interior de túneles el viernes y el sábado reavivó las esperanzas de hallar a más personas con vida.
El portavoz del Ejército nepalí, Raja Ram Basnet, aseguró que las tareas de rescate continúan con la misma intensidad desde el primer día.
Según explicó, los equipos trabajan en tres frentes: por tierra, por aire y dentro de los túneles, con el objetivo de comprobar que no quede ninguna persona atrapada.
Especialistas extranjeros, incluidos expertos de China, India y Corea del Sur, participan junto a los equipos nepalíes en las operaciones.
La Policía informó de que cientos de cadáveres fueron enterrados en fosas comunes después de que se tomaran muestras de ADN para facilitar su identificación posterior.
Hasta el momento, solo alrededor de 100 cuerpos han podido ser identificados y entregados a sus familias.
La ONU pide ayuda internacional
Una evaluación preliminar de Naciones Unidas cifró en 158 millones de dólares los daños sufridos por edificios únicamente en Nepal y advirtió de que las pérdidas totales serán mucho mayores al incluir carreteras, puentes, tierras agrícolas y el impacto humanitario.
La ONU solicitó 50 millones de dólares para asistir a más de 84.000 personas afectadas.
La coordinadora residente de Naciones Unidas en Nepal, Leila Peters Yahya, pidió a la comunidad internacional reforzar la ayuda al país.
Aunque la causa exacta del colapso glaciar todavía no está clara, el cambio climático está acelerando el deshielo de glaciares en distintas partes del mundo, aumentando el riesgo de desastres similares.
Un balance anterior situaba la cifra de muertos en 1.341 y la de desaparecidos en alrededor de 5.000.
El 26 de agosto, inundaciones repentinas y deslizamientos de lodo y rocas golpearon zonas montañosas de la frontera entre China y Nepal, en el Himalaya, causando graves pérdidas humanas y materiales, además de cortes de carreteras, comunicaciones y suministro eléctrico.
rr