El Cairo, 7 sep (SANA) El ministro de Asuntos Exteriores y Expatriados, Asaad Hassan Al-Shaibani, afirmó que Siria comenzó a recoger los frutos de su nueva etapa política con la derogación de la Ley César, el levantamiento de las sanciones estadounidenses y europeas y la retirada del país de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo después de 47 años.
Apertura diplomática y regreso de desplazados
Durante su intervención ante la 166.ª sesión ministerial de la Liga de Estados Árabes en El Cairo, Al-Shaibani destacó también los avances diplomáticos alcanzados por Damasco y señaló que Siria pasó de contar con apenas cinco embajadas operativas en vísperas de la liberación a mantener relaciones con más de cien países y organizaciones internacionales.
Entre los principales resultados de esta nueva etapa mencionó el regreso de 3,7 millones de refugiados y desplazados a sus ciudades y localidades de origen, mientras que el número de personas que todavía permanece en campamentos se redujo a una cuarta parte de los niveles anteriores.
Añadió que el objetivo es eliminar por completo los campamentos para finales del próximo año y señaló que organismos financieros internacionales prevén un crecimiento económico superior al 10% durante los próximos dos años.
Al-Shaibani agradeció a los países amigos que respaldaron los esfuerzos de Siria para romper el cerco de las sanciones y que acogieron a los sirios durante los años de la revolución.
Siria busca reforzar su papel regional
El jefe de la diplomacia afirmó que, por su posición geográfica y su peso histórico, Siria está llamada a desempeñar un papel que trasciende sus fronteras.
Sostuvo que el régimen derrocado de Al-Assad utilizó de manera perjudicial esa posición y la convirtió en fuente de crisis, terrorismo y desplazamientos, mientras que la Siria actual busca demostrar que sus avances benefician tanto al propio país como a sus vecinos árabes.
Según el ministro, Damasco se ha convertido en un socio activo en la protección de la paz regional y trabaja para combatir el terrorismo y la delincuencia transfronteriza.
También indicó que Siria aspira a abrir una nueva etapa basada en la transparencia y la cooperación estrecha, reforzando la conectividad regional mediante corredores comerciales, garantizando el flujo de energía y transformando las fronteras en vías para el desarrollo.
Al-Shaibani pidió la incorporación inmediata de Siria a los programas de las organizaciones y fondos árabes correspondientes a 2027.
Asimismo, invitó a respaldar la próxima Exposición de Industrias Árabes prevista en Damasco, con el objetivo de convertirla en una plataforma para impulsar una economía participativa y con mayores perspectivas de crecimiento.
Solidaridad árabe y rechazo a la escalada regional
Al-Shaibani reiteró que Siria ha recuperado su lugar “como apoyo y respaldo” en el corazón de la seguridad nacional árabe.
“Desde el inicio de la guerra estadounidense-israelí-iraní, expresamos nuestra plena solidaridad con nuestros hermanos del Golfo y Jordania frente a las agresiones iraníes que los afectaron. La seguridad de nuestra profundidad árabe es una extensión natural de nuestra propia seguridad”, señaló.
Añadió que Siria rechaza de manera categórica que cualquier territorio árabe sea utilizado para resolver conflictos ajenos o que su propio territorio se convierta en plataforma para una agresión.
Explicó que Damasco ha planteado vías de diálogo y cooperación en los ámbitos de seguridad y economía, especialmente con los países vecinos, y rechazó la intervención militar directa como fórmula para resolver las crisis derivadas de la proliferación de armas fuera del control estatal.
Golán y negociaciones para frenar las acciones israelíes
Respecto al Golán sirio ocupado, Al-Shaibani afirmó que “Colombia se atrevió recientemente a reconocer su anexión a Israel y agradeció la condena de la Liga Árabe a esa decisión”.
El ministro propuso encomendar al Grupo Árabe en Nueva York que incorpore esa condena a la resolución correspondiente al 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, así como comunicar oficialmente a Bogotá que los derechos árabes son inalienables.
Al-Shaibani señaló que estos acontecimientos coinciden con una escalada israelí que busca adelantarse a los acontecimientos, imponer nuevas zonas de influencia y obstaculizar el proceso de recuperación de Siria.
“Ante esta arrogancia, nos mantenemos firmes y rechazamos dejarnos arrastrar a un conflicto que disperse nuestros esfuerzos de reconstrucción. Al mismo tiempo, seguimos comprometidos con la opción de una solución diplomática y trabajamos seriamente para alcanzarla”, afirmó.
Explicó que Siria participa actualmente en negociaciones con mediación estadounidense para poner fin a las agresiones, las detenciones y las incursiones israelíes, lograr la retirada a las líneas anteriores al 8 de diciembre de 2024 y restablecer plenamente el cumplimiento del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974.
Al-Shaibani subrayó que cualquier proceso debe garantizar la soberanía siria sobre el Golán y preservar el derecho soberano del país a construir su Ejército nacional.
Concluyó asegurando que los próximos años serán testigos de “una historia de éxito siria que será motivo de orgullo y ejemplo para otros”.


as/rr