Damasco, 30 jul (SANA) Los acontecimientos en Oriente Medio avanzan a un ritmo acelerado, mientras la confrontación militar entre Estados Unidos e Irán se amplía y sus repercusiones alcanzan a países vecinos, rutas marítimas estratégicas y mercados energéticos.
En paralelo, mediadores regionales intensifican sus gestiones para impedir que la escalada desemboque en un conflicto de mayores proporciones, aunque hasta el momento los esfuerzos diplomáticos no han producido avances decisivos.
La crisis ejerce una presión creciente sobre la seguridad marítima y energética, al tiempo que sus consecuencias se extienden a otros ámbitos económicos y humanitarios, reflejo de los desafíos que afronta la comunidad internacional.
Washington amplía sus operaciones militares
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció este jueves una nueva oleada de ataques de aproximadamente dos horas contra decenas de instalaciones del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán.
Según el mando estadounidense, los bombardeos alcanzaron centros de mando, instalaciones de drones y capacidades navales, con el objetivo declarado de reducir las amenazas contra las fuerzas de Estados Unidos, la navegación comercial y los países del Golfo.
El diario The Wall Street Journal citó a un funcionario estadounidense que aseguró que las nuevas operaciones serían más amplias que las anteriores, mientras la agencia Associated Press informó que la Administración estadounidense no trabaja actualmente para reanudar las conversaciones con Teherán.
Medios iraníes reportaron explosiones en Bandar Abbas, las islas Abu Musa, Kish y Qeshm, así como en Bushehr, además de víctimas como consecuencia de los ataques.
Trump endurece sus amenazas
En el ámbito político, el presidente estadounidense, Donald Trump, intensificó su discurso contra Irán y advirtió que Washington responderá con ataques de gran envergadura a cualquier acción contra sus fuerzas.
Trump afirmó que Estados Unidos está tratando con un «grupo diferente» dentro de Irán y señaló que algunas partes iraníes enviaron mensajes de disculpa, aunque subrayó que ello no modificará la decisión de continuar la respuesta militar.
Al mismo tiempo, diversos medios informaron sobre desacuerdos dentro de las instituciones iraníes respecto a la gestión de la guerra y al futuro de las negociaciones con Washington, en medio de una creciente presión militar y diplomática.
La mediación continúa pese a la escalada
Pakistán confirmó que los canales de comunicación entre Washington y Teherán permanecen abiertos y que Islamabad trabaja para que ambas partes respeten el memorando de entendimiento firmado en junio.
Según el Ministerio pakistaní de Asuntos Exteriores, las gestiones se concentran en reducir las tensiones y abordar el futuro de la navegación por el estrecho de Ormuz.
Irán anunció también la continuación de sus conversaciones con Omán sobre la gestión de esa vía marítima estratégica.
Sin embargo, los mediadores todavía no han logrado un avance que permita alcanzar un nuevo alto el fuego o reanudar plenamente las negociaciones.
Ormuz y el suministro energético bajo presión
El estrecho de Ormuz continúa en el centro de la confrontación. Los datos de tráfico marítimo indican que al menos 14 buques comerciales atravesaron esa vía durante las últimas 24 horas.
Bloomberg informó, citando fuentes conocedoras del asunto, que Pakistán logró facilitar el paso del primer cargamento de gas natural licuado procedente de Qatar tras alcanzar un acuerdo con Irán, una medida que podría abrir el camino a nuevos envíos.
Reuters señaló, por su parte, que dos petroleros sauditas cruzaron el estrecho de Bab el-Mandeb tras desactivar sus sistemas de seguimiento, en el primer indicio de que embarcaciones del Reino adoptan esa medida desde el aumento de las amenazas hutíes.
Las aseguradoras con sede en Londres ampliaron además la lista de zonas consideradas de alto riesgo en el mar Rojo, lo que podría incrementar los costos del transporte marítimo y de las pólizas de seguro.
La escalada coincidió con un fuerte aumento de los precios del petróleo. El crudo Brent superó los 92 dólares por barril después de los últimos ataques estadounidenses, en medio de la preocupación por la seguridad del suministro regional, según Bloomberg.
La crisis alcanza a otros países
Las repercusiones de la confrontación se extendieron a varios Estados de la región.
Kuwait anunció la muerte de un trabajador tras un ataque iraní contra un edificio perteneciente a una empresa china en el norte del país.
El Ejército jordano informó que interceptó cinco misiles iraníes dirigidos contra su territorio, sin que se registraran heridos.
Las autoridades egipcias indicaron, por su parte, que las investigaciones preliminares apuntan a que un dron provocó un incendio en dos embarcaciones dentro del puerto de Damietta. Las pesquisas continúan para esclarecer las circunstancias del incidente.
La región se encuentra así en una encrucijada, con una escalada militar que avanza en paralelo a iniciativas diplomáticas todavía incapaces de producir una ruptura significativa.
Mientras persista la tensión, aumenta el riesgo de que el conflicto se amplíe y genere consecuencias económicas y de seguridad más allá de las fronteras de Oriente Medio.
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