Capitales, 22 jul (SANA) Las tensiones aumentan hoy en Oriente Medio ante las amenazas de los hutíes de imponer un bloqueo naval a Arabia Saudita, mientras Estados Unidos enfrenta el desafío de distribuir sus recursos militares y financieros entre el golfo Pérsico y el mar Rojo.
Funcionarios estadounidenses consideran que las acciones del movimiento hutí forman parte de la estrategia iraní para ampliar el conflicto y ejercer mayor presión sobre las fuerzas de Washington en la región.
La escalada coincide con las amenazas contra la navegación en el estrecho de Bab el-Mandeb y con las advertencias de Teherán de atacar los intereses estadounidenses y de sus aliados en caso de una ofensiva contra sus instalaciones nucleares.
Desafíos para el despliegue militar
Jason Campbell, analista del Instituto de Oriente Medio y exfuncionario del Departamento de Defensa de Estados Unidos, explicó que enfrentar la amenaza en el mar Rojo podría obligar a Washington a trasladar buques de guerra desde el golfo Pérsico hacia zonas próximas a Yemen.
En declaraciones citadas por Reuters, Campbell señaló que ese escenario obligaría a las fuerzas estadounidenses a dividir sus recursos entre dos frentes activos.
Por su parte, Mark Cancian, experto del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales y exoficial del Cuerpo de Marines, consideró que la apertura de un segundo frente en el mar Rojo supondría una carga adicional para Washington.
Añadió que las sanciones impuestas a Irán también podrían dificultar el suministro de armamento y otros recursos a los hutíes.
Preocupación por el transporte marítimo
El movimiento hutí intensificó sus amenazas de cerrar puertos sauditas e impedir las operaciones de carga y descarga de buques, una medida que podría afectar las exportaciones de petróleo y el suministro energético mundial.
La posibilidad de una confrontación más amplia en el mar Rojo genera preocupación internacional debido a la importancia de esa vía para el comercio y el transporte marítimo global.
La ministra australiana de Asuntos Exteriores, Penny Wong, advirtió sobre el riesgo de una escalada repentina del conflicto en Oriente Medio, al margen de una reunión de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático celebrada en Manila.
Pakistán expresó asimismo su preocupación por los intentos de involucrar a Arabia Saudita en la guerra y condenó las amenazas contra el reino y la navegación en el mar Rojo.
Bloomberg informó, además, que autoridades británicas autorizaron a Estados Unidos a utilizar bases militares del Reino Unido para operaciones que Londres describió como defensivas contra Irán.
Nuevos ataques estadounidenses
El ejército estadounidense anunció este miércoles el inicio de una nueva oleada de ataques aéreos contra Irán, la undécima desde el comienzo de la actual escalada.
El Comando Central de Estados Unidos explicó que las operaciones buscan debilitar las capacidades militares iraníes utilizadas, según Washington, para atacar buques mercantes y tripulaciones civiles en el estrecho de Ormuz.
El anuncio se produjo un día después de que Estados Unidos informara sobre otra serie de bombardeos contra territorio iraní.
La escalada en el mar Rojo coincide con informes según los cuales Teherán habría instruido a los hutíes para prepararse a utilizar el estrecho de Bab el-Mandeb como instrumento de presión en caso de ataques estadounidenses contra instalaciones nucleares o infraestructuras energéticas iraníes.
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