Ginebra, 19 may (SANA) El ministro de Salud sirio, Mosab Al‑Ali, aseguró este martes en Ginebra que Siria mantiene su “plena cooperación” con la Organización Mundial de la Salud (OMS) como socio activo para avanzar hacia una salud “más justa, segura y sostenible”.
Durante su intervención en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud el ministro subrayó que reconstruir el sistema sanitario “no es solo un asunto nacional, sino una inversión colectiva en la dignidad humana, la estabilidad y la paz”.
El titular sirio defendió ante la comunidad internacional que la responsabilidad compartida en materia de salud global exige el fortalecimiento de sistemas sanitarios equitativos y resilientes basados en el respeto a las prioridades nacionales y el intercambio de experiencias.
Al-Ali recordó que los años de conflicto demostraron que la fragilidad sanitaria impacta directamente en “la dignidad, la estabilidad y la confianza de la población”, al tiempo que ensalzó la labor clave desempeñada por el personal médico sirio tanto dentro como fuera de las fronteras del país.
En este contexto, Al-Ali aludió a la puesta en marcha del Plan Estratégico Sanitario 2026-2028. Esta hoja de ruta busca canalizar las respuestas de emergencia dispersas hacia un proceso de recuperación organizado y sostenible, articulado en torno a la rehabilitación de infraestructuras, el refuerzo de la atención primaria y la recuperación de los servicios esenciales.
Asimismo, el plan prioriza la mejora en el acceso a medicamentos y suministros, el fortalecimiento de la gobernanza, la rendición de cuentas y la atención a las poblaciones vulnerables. A este respecto, el ministro señaló la especial cobertura que se da a quienes viven en campamentos y zonas afectadas, en línea con la meta gubernamental de proceder al cierre definitivo de todos los campamentos antes de finales de 2027.
En el balance de gestión, el ministro sirio detalló que durante el primer trimestre del año se llevaron a cabo más de 16.000 jornadas de vacunación, con una tasa de ejecución del 93 %. El programa permitió examinar a 795.000 menores e inmunizar a cerca de 179.000 niños, entre los cuales se encontraban más de 16.000 que no habían recibido ninguna dosis previa.
De forma paralela, el Ejecutivo sirio trabaja en optimizar la seguridad sanitaria mediante la mejora de la vigilancia epidemiológica, los sistemas de alerta temprana y la capacidad operativa de laboratorios y equipos de respuesta rápida, aseveró.
Subrayó que, para consolidar estas capacidades nacionales, Damasco busca alianzas estratégicas internacionales que respalden la rehabilitación sanitaria, afianzar la industria farmacéutica y la modernización de los sistemas de información.
El representante sirio hizo un llamamiento global al señalar que proteger el derecho y el acceso a la salud en el Golán sirio ocupado y en los territorios palestinos ocupados constituye una responsabilidad legal y ética colectiva para los organismos internacionales.
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