Washington, 16 may (SANA) Las autoridades estadounidenses anunciaron la detención y extradición a Estados Unidos de Mohammed Baqir Saad Daoud al-Saadi, dirigente de la milicia iraquí Kataib Hezbolá, acusado de planificar ataques en territorio estadounidense, Canadá y varios países europeos, incluidos atentados contra objetivos judíos.
De acuerdo con declaraciones citadas por la agencia AFP, el director del FBI, Kash Patel, calificó a Al-Saadi como “un objetivo de alto valor responsable de actos terroristas masivos a escala global”.
Washington considera a Kataib Hezbolá una organización terrorista. El grupo reivindica regularmente ataques con drones y cohetes contra bases que albergan tropas estadounidenses en Irak y otras zonas de Oriente Medio.
El Departamento de Justicia estadounidense informó en un comunicado divulgado el viernes que Al-Saadi fue extraditado a Estados Unidos, aunque no precisó ni el lugar ni la fecha de su arresto.
El acusado compareció ese mismo día ante un tribunal federal en Nueva York, donde fue imputado por seis cargos relacionados con actividades terroristas y quedó bajo detención preventiva.
Según las autoridades estadounidenses, el ciudadano iraquí, de 32 años, y sus asociados “planificaron, coordinaron y reivindicaron al menos 18 ataques terroristas en Europa y dos en Canadá”, en represalia por el ataque militar estadounidense e israelí contra Irán el pasado 28 de febrero.
Entre los hechos investigados figura un ataque con arma blanca perpetrado a finales de abril contra dos hombres judíos en Londres, cuyo autor permanece detenido a la espera de juicio.
El Departamento de Justicia también mencionó ataques incendiarios y tentativas de incendio contra sinagogas, empresas israelíes y escuelas judías en Ámsterdam, Múnich y otras ciudades europeas.
Las investigaciones señalan además que Al-Saadi admitió ante un informante del FBI la participación de él y de sus asociados en los ataques registrados en Europa y Canadá.
Respecto a supuestos planes en Estados Unidos, el sospechoso está acusado de proporcionar a un agente encubierto fotografías y mapas con la ubicación de una importante sinagoga en Nueva York, así como de otras dos instituciones judías en Los Ángeles y Scottsdale, además de instruirlo para ejecutar atentados contra esos lugares.
Asimismo, habría discutido por teléfono con el agente encubierto el uso de un artefacto explosivo improvisado para atacar la sinagoga de Nueva York, aunque el atentado finalmente no llegó a concretarse.
El Departamento de Justicia añadió que Al-Saadi trabajó anteriormente en estrecha coordinación con el general iraní Qassem Soleimani, muerto en enero de 2020 durante un ataque estadounidense con drones cerca del aeropuerto de Bagdad.
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