Jerusalén ocupada, 27 abr (SANA) Las fuerzas de ocupación israelíes continuaron sus agresiones contra la población palestina en varias zonas de Jerusalén ocupada y Cisjordania, mediante redadas, detenciones y la instalación de puestos de control para restringir la circulación.
Según informó la agencia palestina WAFA, las fuerzas de ocupación detuvieron a cuatro palestinos en distintas áreas de Belén, mientras que tres niños fueron arrestados en la localidad de Beit Ummar, al norte de Al-Khalil (Hebrón), en el sur de Cisjordania.
Asimismo, en el campamento de refugiados de Qalandiya, al norte de Jerusalén ocupada, arrestaron al padre de un prisionero liberado y retuvieron a unas 30 personas, además de irrumpir en un edificio residencial, desalojar a sus habitantes y convertirlo en cuartel militar.
Operaciones similares se registraron en la ciudad de Nablus, en el norte de Cisjordania, donde varios palestinos fueron detenidos durante incursiones militares.
Barreras para restringir a los palestinos
En paralelo, las fuerzas de ocupación irrumpieron en la localidad de Sarda, al norte de Ramala, e instalaron un puesto de control en la carretera principal, donde comenzaron a retener vehículos y restringir el tránsito.
De igual manera, establecieron múltiples puestos de control en las entradas de Al-Khalil (Hebrón) y en sus localidades circundantes, bloqueando carreteras principales y secundarias mediante verjas de hierro, bloques de hormigón y terraplenes. En total, la ocupación mantiene cerca de mil puestos de control y barreras militares que fragmentan geográficamente las gobernaciones de Cisjordania.
En este contexto, las ciudades y aldeas de Cisjordania enfrentan incursiones diarias, durante las cuales la población palestina y sus bienes son objeto de ataques, en el marco de políticas destinadas a restringir la libertad de movimiento y forzar el desplazamiento de los habitantes.
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