Londres, 10 abr (SANA) Las perturbaciones en Oriente Medio están llevando a las principales compañías de transporte a adoptar rutas no convencionales, en un contexto marcado por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán y el fuerte incremento de los costes logísticos.
Ante la falta de señales de una pronta reapertura del estrecho de Ormuz, las empresas buscan alternativas que eviten los cuellos de botella en las principales vías marítimas y reduzcan el impacto del alza de precios.
Según agentes logísticos estadounidenses citados por Reuters, algunas compañías que solían transportar productos electrónicos y bienes de consumo desde Asia hacia Europa, a través de centros en Oriente Medio, han comenzado a optar por rutas más largas que pasan por Los Ángeles, aprovechando menores costes frente al transporte aéreo directo o el desvío por el cabo de Buena Esperanza.
Caída del transporte aéreo
El director ejecutivo de Flexport, Ryan Petersen, explicó que esta alternativa resulta más rápida que el transporte marítimo alrededor de África y más económica que el envío aéreo, especialmente ante el aumento del precio del combustible y la reducción de la capacidad disponible.
Por su parte, la firma de análisis WorldACD señaló que la capacidad de carga aérea hacia Oriente Medio cayó más del 50% en las últimas dos semanas, debido al cierre del estrecho de Ormuz y a la persistencia de las tensiones regionales.
En paralelo, las tarifas aéreas desde Vietnam a Europa casi se duplicaron hasta alcanzar 6,27 dólares por kilogramo, mientras que los precios desde Los Ángeles a París aumentaron un 8%, impulsados por la ampliación de vuelos de pasajeros que generaron mayor espacio para carga.
Impacto en las cadenas globales
La continuidad de la crisis está generando presión sobre aerolíneas y puertos. Aunque se preveía un crecimiento del 5,5 % en la capacidad global de carga aérea este año, los datos actuales reflejan una caída del 1%.
Asimismo, las grandes aerolíneas del Golfo, responsables de cerca de la mitad de la capacidad de carga aérea en la región gracias a sus aviones de fuselaje ancho, podrían verse obligadas a reducir vuelos de pasajeros incluso si el conflicto cesa, lo que afectaría directamente al transporte de mercancías.
Las aerolíneas europeas también empiezan a resentir los efectos: British Airways anunció que reducirá sus operaciones hacia Oriente Medio cuando retome sus servicios, debido a la disminución de la demanda.
rr