Washington, 1 nov (SANA) El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reafirmó el compromiso de su país de continuar la cooperación en materia de defensa con el Reino de Arabia Saudí frente a las amenazas que afrontan los países del Golfo.
Rubio señaló que Estados Unidos desempeña un papel en la protección de la navegación marítima y del flujo energético en la región, mientras que dejó en manos del presidente Donald Trump la decisión de participar en nuevas operaciones militares contra la milicia hutí.
Rubio afirmó durante una rueda de prensa, retransmitida este domingo por la cadena CNN, que Estados Unidos mantiene su presencia en la región y trabaja para proteger el flujo de energía y el comercio. Explicó que el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) continúa protegiendo la navegación a través del estrecho de Ormuz, además de hacer frente a las amenazas de misiles y drones dirigidas contra buques comerciales y cargamentos de energía.
En respuesta a una pregunta sobre las garantías de seguridad que Washington ofrecería a Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y sus socios del Golfo en caso de que se reanudaran los ataques estadounidenses contra Irán, Rubio reiteró que Estados Unidos está presente en la región y desempeña un papel en la protección del suministro energético y del comercio, y precisó que el Mando Central estadounidense trabaja para garantizar la seguridad de la navegación por el estrecho de Ormuz.
Añadió que Washington proporciona capacidades de defensa aérea en cooperación con los países del Golfo y señaló que las fuerzas estadounidenses hacen frente de manera continua a las amenazas de misiles y drones que tienen como objetivo los buques comerciales, incluidos los petroleros que transportan cargamentos energéticos.
Un acuerdo de defensa refuerza la asociación entre Estados Unidos y Arabia Saudí
Las declaraciones de Rubio se sustentan en el Acuerdo Estratégico de Defensa firmado por Arabia Saudí y Estados Unidos en la Casa Blanca el 18 de noviembre de 2025, durante la visita a Washington del príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán.
El acuerdo tiene como objetivo reforzar la asociación defensiva entre ambos países, que se prolonga desde hace más de ocho décadas, desarrollar sus capacidades militares y su integración, así como elevar los niveles de disuasión y preparación para hacer frente a los desafíos y amenazas regionales e internacionales, según informó la Agencia de Prensa Saudí.
En este contexto, Rubio confirmó que Estados Unidos mantiene con Arabia Saudí un acuerdo y entendimientos en materia de cooperación defensiva, e insistió en la determinación de Washington de seguir cumpliendo sus compromisos, especialmente los relacionados con la defensa.
“Tenemos un acuerdo de cooperación defensiva y entendimientos en materia de defensa con Arabia Saudí, y estamos decididos a seguir cumpliendo esos compromisos”, afirmó.
Asimismo, expresó su satisfacción por la participación de otros países en los esfuerzos para defender al Reino frente a los ataques.
La decisión militar está en manos del presidente estadounidense
En cuanto a la posibilidad de que Estados Unidos se sume a eventuales ataques saudíes contra la milicia hutí, Rubio evitó precisar las circunstancias que podrían llevar a Washington a adoptar una decisión de ese tipo y subrayó que corresponde al presidente estadounidense determinar los objetivos y las opciones militares.
“Esas son decisiones que corresponden al presidente”, declaró, señaló que EEUU mantiene contactos regulares y permanentes con sus socios en Arabia Saudí, incluidas las comunicaciones entre el príncipe heredero saudí y el presidente Trump.
El apoyo iraní y las capacidades de la milicia hutí
Al referirse a las amenazas que afrontan los países de la región, Rubio vinculó las capacidades militares de la milicia hutí con el apoyo iraní y consideró que esta no habría alcanzado su actual capacidad militar sin la ayuda directa que recibe de Teherán.
Señaló que la extensión de las agresiones hutíes hasta territorio saudí constituye un recordatorio del papel de Irán en el fortalecimiento de las capacidades de la milicia. También apuntó que la actividad de las milicias respaldadas por Irán en Irak y los ataques dirigidos contra los países del Golfo reflejan la magnitud de las amenazas a las que se enfrenta la región.
Rubio instó a imaginar las consecuencias que podría tener que Irán llegara a poseer un arma nuclear y advirtió de que las amenazas de Teherán contra sus vecinos podrían ir más allá de los ataques contra buques y rutas de suministro energético y llegar a poner en peligro la vida de un gran número de civiles.
A su juicio, este escenario pone de relieve, según sus propias palabras, “la naturaleza del régimen con el que tratamos en Teherán… un régimen que libra una guerra… no solo contra Estados Unidos, sino también contra sus vecinos de la región… desde 1979, mediante la exportación de su revolución”.
Como ejemplo, citó el papel de Teherán en el apoyo a grupos armados en la región, desde la milicia hutí en Yemen hasta las milicias respaldadas por Irán en Irak y la milicia de Hizbulá en Líbano.
Las declaraciones de Rubio se producen mientras continúan las agresiones de la milicia hutí contra territorio saudí. En el último periodo se han registrado ataques con misiles y drones contra ciudades e instalaciones civiles y económicas del Reino, en una evolución que refleja la creciente magnitud de las amenazas a su seguridad.
Estas declaraciones tienen lugar también en un momento en que Estados Unidos mantiene sus esfuerzos para reforzar las asociaciones defensivas con los países del Golfo, en medio de la preocupación por una posible ampliación del alcance de los enfrentamientos regionales y sus repercusiones en la seguridad energética y la navegación marítima.
sm