Capitales, 25 mar (SANA) En el contexto de los esfuerzos internacionales para contener la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Israel, por una parte, e Irán, por otra, mediadores de Egipto, Türkiye y Pakistán intensifican gestiones para propiciar una reunión entre representantes estadounidenses e iraníes en Islamabad en las próximas 48 horas.
El diario The Wall Street Journal citó a funcionarios árabes y estadounidenses que confirmaron contactos diplomáticos intensivos para acercar posiciones entre ambas partes, pese a las profundas divergencias existentes.
Exigencias estadounidenses
La iniciativa de mediación coincide con el intercambio de propuestas y condiciones entre Washington y Teherán. Según The New York Times, Estados Unidos remitió a Irán un plan de 15 puntos orientado a poner fin al conflicto, que va más allá de un simple alto el fuego.
El documento contempla el desmantelamiento total del programa nuclear iraní, la entrega del uranio enriquecido al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y la destrucción de las instalaciones de Natanz, Isfahán y Fordow. Asimismo, incluye la paralización del programa de misiles balísticos, el cese del apoyo a grupos regionales como Hezbolá y la reapertura de las rutas marítimas, a cambio del levantamiento de las sanciones.
En paralelo, el Canal 12 de Israel, citado por fuentes cercanas al proceso, indicó que Washington impulsa una tregua de un mes que permitiría abrir canales de negociación con vistas a un acuerdo integral.
Las mismas fuentes señalaron la preocupación de Israel ante la posibilidad de que Estados Unidos promueva un acuerdo marco general, dejando los aspectos técnicos para fases posteriores.
Condiciones iraníes
De acuerdo con The New York Times, Pakistán trasladó la propuesta estadounidense a Teherán, sin que hasta el momento se conozca una respuesta definitiva.
Fuentes familiarizadas con el asunto, citadas por The Wall Street Journal, indicaron que Irán exige el cierre de las bases militares estadounidenses en la región del Golfo, el levantamiento total de las sanciones sin renunciar a su programa de misiles, compensaciones por los daños sufridos durante la guerra y nuevos acuerdos sobre el estrecho de Ormuz que le permitan imponer tasas al tránsito marítimo.
Además, Teherán demanda garantías para evitar un nuevo conflicto y el cese de los ataques israelíes contra Hezbolá en el Líbano.
Un funcionario estadounidense calificó estas condiciones de “irrealistas”, al considerar que complican aún más las posibilidades de alcanzar un acuerdo.
Por su parte, el portal Axios reveló que Irán comunicó a los mediadores —Pakistán, Egipto y Türkiye— que los recientes movimientos militares de Estados Unidos, incluido el despliegue de refuerzos ordenado por el presidente Donald Trump, alimentan sus sospechas sobre la sinceridad de la propuesta de diálogo. Según esas fuentes, Teherán teme que las negociaciones sean una maniobra táctica, tras experiencias previas consideradas engañosas.
Complejidad de la mediación y probabilidades de éxito
La mediación tripartita enfrenta obstáculos significativos debido a la complejidad de las condiciones planteadas por ambas partes, lo que genera incertidumbre sobre sus posibilidades de éxito.
Aunque Washington y Teherán sostuvieron múltiples contactos indirectos antes del estallido del conflicto —con intermediación en Suiza y Omán— sin resultados concretos, el actual escenario difiere sustancialmente al desarrollarse en medio de enfrentamientos directos y una tensión regional sin precedentes.
Asimismo, antecedentes como el acuerdo nuclear iraní de 2015, negociado por el grupo P5+1, responden a un contexto político distinto. La retirada de Estados Unidos del pacto en 2018 y la reimposición de sanciones han añadido nuevos niveles de complejidad a cualquier proceso negociador en el actual entorno internacional, más volátil e incierto.
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