Damasco, 17 feb (SANA) La reconstrucción en Siria tras 14 años de guerra requerirá al menos 216 mil millones de dólares, cifra equivalente a varios años de su Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo con evaluaciones del Banco Mundial.
El organismo internacional señala que la devastación acumulada tras años de conflicto ha afectado de manera severa la infraestructura básica, el parque habitacional y los servicios públicos, lo que impone un desafío económico de grandes proporciones.
Infraestructura y vivienda concentran mayores daños
Según los cálculos, unos 82 mil millones de dólares deberán destinarse a la rehabilitación de infraestructura esencial, incluidos sistemas eléctricos, redes de agua potable y saneamiento, carreteras, puentes y telecomunicaciones. Expertos coinciden en que sin la recuperación de estos sectores estratégicos resultará imposible dinamizar la producción industrial, el comercio y la actividad agrícola.
El sector de la vivienda demandará aproximadamente 75 mil millones de dólares. Millones de hogares fueron destruidos o dañados, provocando desplazamientos internos y externos de la población. La restitución de soluciones habitacionales es considerada un elemento clave para facilitar el retorno de los ciudadanos y estimular el empleo en actividades vinculadas a la construcción.
Impacto económico y desafíos de financiamiento
En tanto, la reconstrucción de escuelas, hospitales, edificios administrativos e instalaciones industriales requerirá alrededor de 59 mil millones de dólares. La recuperación del sistema educativo y sanitario es vista como condición indispensable para recomponer el tejido social y avanzar hacia la normalización institucional.
Antes del inicio de la guerra, en 2011, el PIB sirio alcanzaba los 67,5 mil millones de dólares. Las proyecciones más recientes lo sitúan entre 21 y 22 mil millones, lo que evidencia la profunda contracción económica registrada en el país.
Analistas subrayan que el volumen de recursos necesarios supera con creces la capacidad financiera interna, en un contexto marcado por restricciones externas, limitaciones estructurales y baja inversión.
La reconstrucción de Siria, señalan especialistas, no se limita a la reposición material de infraestructuras, sino que implica además la recuperación productiva, la reactivación institucional y la consolidación de condiciones de estabilidad para garantizar un desarrollo sostenible a largo plazo.
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