Jerusalén ocupada, 28 ene (SANA) El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) lanzó hoy una campaña de emergencia destinada a facilitar el retorno a la educación de unos 336 mil niños y niñas en la Franja de Gaza, donde la prolongada ofensiva israelí provocó una destrucción generalizada del sistema educativo.
Según informó el portal de Noticias de la ONU, el portavoz de Unicef, James Elder, señaló que cerca del 60 por ciento de los menores en edad escolar en ese territorio no recibe educación presencial, mientras al menos el 90 por ciento de las escuelas resultaron dañadas o destruidas.
Elder recordó que, antes del actual conflicto, la población palestina de Gaza registraba una de las tasas de alfabetización más altas del mundo y que la educación constituía un pilar de orgullo, resiliencia y progreso durante generaciones.
“Hoy ese legado está siendo atacado severamente. Escuelas, universidades y bibliotecas han sido destruidas y años de avances se han visto frustrados. No se trata solo de una devastación física, sino de un ataque al futuro mismo”, afirmó.
El funcionario subrayó que la prioridad inmediata es reincorporar a los niños al proceso educativo, aun en condiciones precarias, mediante espacios de aprendizaje temporales instalados en tiendas de campaña dentro de comunidades locales y centros comunitarios, ante la imposibilidad de esperar la reconstrucción de infraestructuras permanentes.
De acuerdo con Elder, estos centros de aprendizaje gestionados por Unicef proporcionan entornos relativamente seguros en un contexto marcado por la inseguridad y el peligro constantes, además de apoyo psicosocial para los menores afectados por el conflicto.
Asimismo, destacó la elevada demanda de estos espacios educativos y explicó que el costo anual para escolarizar a un niño en uno de estos centros asciende a unos 280 dólares, incluidos los servicios de apoyo psicológico. Para atender a los 336 mil niños durante lo que resta del año, Unicef requiere de manera urgente unos 86 millones de dólares.
“Para ponerlo en perspectiva, se trata de una suma equivalente a lo que el mundo gasta en café en una o dos horas”, subrayó.
fm/ed