Nueva York, 24 ene (SANA) El comisionado general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA), Philippe Lazzarini, alertó de que Cisjordania ocupada vive la peor crisis humanitaria desde 1967, como consecuencia de la continua agresión israelí contra los campamentos de refugiados y el desplazamiento forzoso de decenas de miles de personas.
“La operación militar israelí en curso desde hace un año ha provocado el desplazamiento de más de 33.000 personas de los campamentos del norte de Cisjordania”, explicó Lazzarini este sábado en una publicación en la plataforma X.
Señaló que las fuerzas israelíes continúan demoliendo amplias zonas de estos campamentos, lo que reduce las posibilidades de recuperación de las comunidades palestinas.
Asimismo, afirmó que los equipos de la UNRWA trabajan sobre el terreno para brindar asistencia a los refugiados recientemente desplazados, cuyas condiciones de vida se han deteriorado aún más, ante la falta de alternativas para acceder a servicios de salud, educación y asistencia social.
Subrayó que la continuidad de la labor de la agencia requiere apoyo político y financiero por parte de los Estados miembros.
Organizaciones de la ONU y humanitarias alarman que las políticas israelíes en Cisjordania, incluido el aumento de las incursiones y detenciones, la demolición de viviendas y las restricciones a la movilidad de los palestinos, constituyen una prolongación de un patrón sistemático de graves violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.
Estas organizaciones alertan de que la persistencia de estas prácticas agrava la situación humanitaria y amenaza con provocar más desplazamientos y pobreza, instando a la comunidad internacional a asumir sus responsabilidades y a presionar a las autoridades de ocupación para que pongan fin a sus agresiones y garanticen la protección de la población palestina.
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