Copenhague, 6 sep (SANA) Seis narvales equipados con sensores permitieron a científicos obtener datos inéditos sobre las aguas profundas del este de Groenlandia y detectar la penetración de corrientes cálidas y salinas procedentes del Atlántico.
Investigadores de la Universidad de Copenhague y del Instituto de Recursos Naturales de Groenlandia colocaron dispositivos en los animales capaces de medir temperatura, salinidad y profundidad.
Entre 2017 y 2020, los narvales recopilaron dos mil 60 mediciones a profundidades superiores a mil 500 metros, en zonas de difícil acceso para buques científicos debido al hielo y a las complejas condiciones de navegación.
El investigador Mads Peter Heide-Jørgensen explicó que los datos revelaron la presencia de agua atlántica hasta 300 kilómetros desde la costa.
Los modelos elaborados a partir de esas mediciones mostraron además un engrosamiento de la capa de agua procedente del Atlántico y una reducción de la capa polar situada sobre ella.
Por su parte, Susanne Ditlevsen, profesora de la Universidad de Copenhague, señaló que el agua más cálida está penetrando en cuencas profundas situadas frente a los glaciares, lo que podría acelerar la pérdida de hielo.
El estudio, publicado en la revista Science Advances, combinó la información obtenida por los narvales con más de dos mil 200 mediciones oceanográficas históricas.
Los resultados indican que la temperatura del agua en la región aumentó en promedio unos 0,047 grados Celsius por año entre 1960 y 2021.
Los investigadores consideran que estos datos contribuirán a mejorar los modelos climáticos empleados para estimar el deshielo de Groenlandia y prever futuros cambios en el Ártico, una de las regiones más sensibles al calentamiento global.
fm/em