Ankara, 30 jul (SANA) Arqueólogos descubrieron en la antigua ciudad de Tralles, en la provincia occidental turca de Aydın, una piscina de unos 2.000 años de antigüedad que habría sido utilizada para entrenar a nadadores y atletas profesionales.
Según reportó la agencia Anadolu, las excavaciones continúan en el yacimiento, situado a tres kilómetros de la ciudad de Efeler, bajo la supervisión del profesor Murat Çekilmaz, del Departamento de Arqueología de la Universidad Adnan Menderes de Aydın.
Los trabajos se desarrollan en un complejo termal de unos 40.000 metros cuadrados, rodeado de olivares, como parte del proyecto «Legado para el Futuro» del Ministerio turco de Cultura y Turismo.
Çekilmaz declaró a la Agencia Anadolu que el equipo completó las excavaciones iniciadas el año pasado en la piscina y sacó a la luz una pila de agua fría de 37 metros de largo y 12 de ancho.
Explicó que este tipo de piscinas solía ocupar la zona central de los complejos termales en la antigüedad y estimó que la descubierta en Tralles podía albergar a unas 300 personas.
Según el arqueólogo, la instalación era utilizada durante el verano para refrescarse y también habría servido para la formación de los jóvenes que asistían al gimnasio cercano, un espacio destinado tanto a la educación como al entrenamiento físico.
El complejo de baños y gimnasio recibía diariamente entre 3.000 y 5.000 personas, mientras que los alumnos se preparaban para convertirse en atletas profesionales, con la natación como parte fundamental de su formación.
Çekilmaz señaló que, según los estándares de la época, la piscina podía considerarse de nivel olímpico, ya que servía para preparar a deportistas que participaban en competiciones celebradas en otras ciudades.
La estructura tiene una profundidad de 1,5 metros, considerada habitual para las piscinas antiguas, y se abastecía con agua de manantial mediante una red de acueductos de unos 56 kilómetros, procedente de las montañas situadas al norte de la ciudad.
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