Damasco, 1 jul (SANA) Con la llegada del verano y la maduración de los albaricoques en los huertos de la periferia de Damasco, decenas de talleres y pequeñas fábricas recuperan una de las tradiciones alimentarias más emblemáticas de Siria: la elaboración artesanal del Qamar al-Din, una lámina de pasta de albaricoque que forma parte de la identidad gastronómica del país y constituye, además, uno de sus productos agroalimentarios de exportación más representativos.
La producción de este dulce, especialmente asociado al mes sagrado del Ramadán, combina técnicas transmitidas durante generaciones con un proceso que depende en gran medida del secado natural bajo el sol, una característica que sigue diferenciando al producto sirio en los mercados internacionales.
Del huerto al secado al sol
El propietario de una planta de producción de Qamar al-Din, Mohammad Nizar Jawish, explicó a SANA que el proceso comienza con la recolección de los albaricoques, que posteriormente se lavan, se esterilizan y se someten a cocción al vapor.
Después se separa el jugo de la pulpa y al líquido obtenido se le añade almíbar antes de extender la mezcla sobre bandejas o marcos de madera, donde permanece expuesta al sol durante unos cinco días hasta completar su deshidratación.
Una vez seco, el producto se corta en láminas de aproximadamente 400 gramos. Trabajadoras especializadas realizan una limpieza manual para retirar cualquier impureza que pudiera haberse depositado durante el secado al aire libre, antes de proceder al envasado destinado tanto al mercado nacional como al exterior.
Elaborado con una variedad tradicional
Jawish destacó que el Qamar al-Din se produce con la variedad de albaricoque Kilabi, conocida por su aroma y sabor característicos, cualidades que, según explicó, distinguen al producto sirio.
Además de su valor gastronómico, señaló que tradicionalmente se le atribuyen propiedades como favorecer la digestión y contribuir a aliviar la sed, razón por la que su consumo aumenta especialmente durante el Ramadán, cuando suele prepararse como bebida tras romper el ayuno.
Un producto orientado a la exportación
El productor Yousef Mohammed explicó que, tras el secado y el corte, el Qamar al-Din recibe un envasado específico antes de ser distribuido en el mercado local o enviado al extranjero.
Según indicó, los principales destinos de exportación incluyen Egipto, los países del Golfo, especialmente Emiratos Árabes Unidos, así como diversos mercados europeos.
Mohammed aseguró que Siria produce alrededor de 10.000 toneladas de Qamar al-Din al año, principalmente en la región de Ghouta, en la periferia de Damasco, mientras que el consumo interno no supera las 50 toneladas, una diferencia que convierte a la exportación en un componente esencial para la comercialización del producto.
Fuente de divisas para la economía
El productor señaló que la elevada demanda en Europa, el Golfo y Egipto permite absorber gran parte de la producción siria, ante la limitada capacidad del mercado nacional.
Asimismo, destacó que las exportaciones representan una importante fuente de ingresos en divisas para la economía siria, especialmente después de que durante años la comercialización internacional del producto se viera afectada por las restricciones y sanciones que dificultaban las operaciones de exportación.
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