Washington, 19 ene (SANA) Un nuevo estudio científico determinó que unos huesos fosilizados conservados durante décadas como restos de un mamut lanudo en un museo de Alaska pertenecen en realidad a una ballena del Pacífico Norte, lo que obligó a revisar antiguas clasificaciones paleontológicas.
De acuerdo con el sitio especializado Live Science, las piezas óseas, resguardadas en el Museo del Norte de la Universidad de Alaska, fueron sometidas recientemente a datación por radiocarbono, la cual reveló que no superan los tres mil años de antigüedad, una cronología incompatible con la extinción del mamut lanudo ocurrida hace unos cuatro mil años.
Ante este resultado, los científicos realizaron análisis químicos adicionales y estudios de ADN mitocondrial, que confirmaron el origen marino de los restos. Los datos indican que los huesos corresponden a al menos dos ballenas, y no a un mamífero terrestre prehistórico como se creyó durante largo tiempo.
El hallazgo plantea interrogantes sobre cómo estos restos marinos llegaron a una zona interior de Alaska, a cientos de kilómetros del litoral. Entre las hipótesis manejadas figuran su posible traslado por poblaciones humanas antiguas o errores cometidos durante la recolección, clasificación y preservación inicial de los especímenes.
Los investigadores subrayaron que el descubrimiento pone de relieve las similitudes estructurales entre ciertos mamíferos terrestres y marinos, y destaca la necesidad de reexaminar colecciones históricas de museos mediante tecnologías modernas.
Este caso se suma a otros esfuerzos científicos orientados a reevaluar fósiles antiguos utilizando herramientas como la datación por radiocarbono y el análisis genético, con el fin de confirmar con mayor precisión la identidad y el origen de los especímenes conservados.
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