Damasco, 28 sep (SANA) La artista siria Dima Nashawi inauguró este domingo en Manzoul Al-Rabwa, en Damasco, la exposición El comienzo… La tierra es nuestra, integrada por 30 pinturas que exploran la relación humana con la tierra, la experiencia de las mujeres y distintas miradas sobre las ciudades sirias.
La muestra, primera exposición individual de Nashawi en Siria, recorre a través de varias series episodios vinculados con la guerra, el desplazamiento, la maternidad, el terremoto y la memoria colectiva.
Relatos de desplazamiento y maternidad
En cuatro obras de la serie El amor es…, Nashawi documenta el sufrimiento de los habitantes de Guta durante la guerra, incluidos el desplazamiento y el reasentamiento forzoso.
La pintura La tumba de mi hija representa a una madre que lleva en el corazón la imagen de la tumba de su hija mientras huye, mientras que otra obra retrata a una mujer que cuenta una historia a su hijo aterrorizado para distraerlo del sonido de los proyectiles.
Las mujeres y sus múltiples roles
Nashawi dedicó también una sección a las mujeres, entre cuyas obras figura Sueños en la cocina, creada en colaboración con una revista polaca y centrada en las aspiraciones femeninas en medio de las tareas cotidianas.
Otra pintura, titulada Superpoder, aborda los múltiples roles desempeñados por las mujeres como trabajadoras, cuidadoras y madres.
Asimismo, la artista dedicó La revolución abraza a sus hijas a las mujeres sirias durante la revolución e incorporó testimonios relacionados con sus experiencias en aquellos años.
Ciudades sirias y espacios de esperanza
Otras obras recuperan elementos característicos de varias gobernaciones del país. Idlib compasiva representa a la ciudad acogiendo a los sirios desplazados durante la revolución, mientras que Hama recoge sus emblemáticas norias y sus viviendas históricas.
Las obras Morir de pie y Amor perdurable rinden homenaje a integrantes del personal médico de la organización SAMS fallecidos durante el conflicto, mientras que Capaz muestra un mapa de Siria que abraza a sus distintos componentes bajo los rayos de un sol futuro.
Una de las pinturas recoge también las palabras de la fallecida artista May Scaf, «Es la Gran Siria», en una composición que representa el resurgimiento del país tras el devastador terremoto gracias a la cooperación de su población.
En Liberación, Nashawi ofrece una interpretación visual de los desafíos y recomendaciones relacionados con la institución independiente para personas desaparecidas en Siria.
La tierra como hilo conductor
En declaraciones a SANA, Nashawi explicó que el título de la exposición refleja la relación del ser humano con la tierra y la patria, y señaló que sus obras recorren este vínculo desde el inicio de la revolución siria, pasando por la guerra, el desplazamiento y el terremoto, hasta la caída del régimen opresor.
La artista describió su técnica como una propuesta basada principalmente en el blanco y negro, con la incorporación ocasional de un solo color, y destacó que esta paleta limitada constituye uno de los rasgos simbólicos de su identidad artística.
Nashawi expresó su satisfacción por presentar su primera exposición individual en Siria tras haber participado anteriormente en muestras colectivas en Londres y el Líbano.
También destacó la actividad cultural y artística protagonizada por jóvenes en Damasco y manifestó su esperanza de que este movimiento se extienda a otras ciudades sirias.
La exposición permanecerá abierta hasta el 29 de septiembre, diariamente entre las 18:00 y las 22:00 horas, en Manzoul Al-Rabwa.
Dima Nashawi es una artista siria dedicada también al apoyo a la infancia. Ha presentado obras artísticas e interactivas en Beirut y fundó la iniciativa Memoria Cultural Siria, centrada en documentar la memoria cultural y visual de los sirios durante los años de la revolución.





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