Homs, 19 jul (SANA) El Festival de la Paz continuó hoy su segunda jornada en la localidad de Al-Mushrifah, en la zona de Ain Al-Nasr, al este de la provincia siria de Homs, con actividades culturales, patrimoniales y económicas.
Entre poemas dedicados a Homs y al río Orontes, exposiciones sobre la historia de la región y productos artesanales en busca de nuevos mercados, el programa incluyó además un diálogo sobre el futuro de Siria y la consolidación de la paz civil.
El diálogo como vía hacia la paz
El Salón Miami de Al-Mushrifah acogió una sesión interactiva titulada “Diálogo comunitario: la puerta a la paz civil”, durante la cual el miembro de la Asamblea Popular Hamza Qablan abordó el papel del intercambio de opiniones en la construcción de confianza y el fortalecimiento del entendimiento social.
Qablan afirmó que abordar las diferencias con espíritu de cooperación y respeto mutuo contribuye a consolidar la paz civil y respaldar la estabilidad de la sociedad.
El responsable de la organización del festival, Najm Hayyar, explicó a la agencia SANA que las actividades del segundo día combinaron el diálogo con la cultura, el patrimonio y la economía.
Añadió que la diversidad del programa favorece una mayor participación de los habitantes y permite dar a conocer la historia de la región y sus productos locales.
La poesía recupera la voz de la región
Poetas locales y procedentes de otras zonas participaron en una velada que abordó temas nacionales, sentimentales y amorosos mediante diferentes estilos, entre ellos la poesía árabe clásica, nabati, coloquial y el verso libre.
El poeta Mahmoud Mustafa Al-Tayeb, representante de los autores del desierto sirio, consideró que el festival ofrece un espacio para la paz y el amor, al reunir a escritores y poetas en Al-Mushrifah.
Explicó que su participación buscó acercar al público la poesía nabati y contribuir a preservar ese género. Durante la velada recitó poemas patrióticos y amorosos dedicados, entre otros temas, a Homs y al río Orontes como símbolos de bondad y afecto.

Por su parte, el poeta Walid Aziz, originario de Al-Mushrifah, afirmó que la presencia de la poesía fortalece los valores de solidaridad y amor entre los sirios, y favorece la cohesión comunitaria.
Patrimonio y apoyo a los productos locales
En el patio del antiguo palacio fue inaugurada una exposición cultural y patrimonial con obras artísticas, piezas arqueológicas y réplicas de objetos descubiertos en la antigua ciudad de Qatana.
La muestra incluyó además artesanías y elementos tradicionales que reflejan la diversidad cultural de la región.
De manera paralela abrió sus puertas un bazar económico con la participación de comerciantes, artesanos y productores locales procedentes de dentro y fuera de la zona.
El mercado ofrece productos artesanales para diferentes ocasiones, flores, plantas ornamentales, alimentos en conserva, productos secos, especias, mermeladas, jugos, accesorios para teléfonos móviles y prendas de vestir.
Suha Azar presentó una variedad de productos caseros, entre ellos especias, cereales, legumbres y kishk, y afirmó que el bazar le permite promocionar su trabajo y llegar a nuevos clientes.
También participó Inas Sattar, de Ain Al-Nasr, con una selección de artículos artesanales elaborados por encargo, quien consideró la actividad una oportunidad para mostrar y comercializar sus productos ante un público más amplio.

El Festival de la Paz se celebra bajo el lema de la cultura y la identidad unificadora, con el patrocinio de la Organización Mars, fundada en 2012 para fortalecer los vínculos sociales y la cohesión comunitaria mediante el diálogo, las sesiones de sensibilización y las iniciativas locales.
La cita continuará hasta el 20 de julio con una amplia participación comunitaria y un programa que integra actividades de diálogo, cultura, patrimonio y economía.
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