Washington, 28 may (SANA) Los estados de Nueva York y Nueva Jersey anunciaron la apertura de una investigación oficial sobre las prácticas de la FIFA relacionadas con la venta de entradas para la Copa Mundial de 2026, que comenzará el próximo 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá.
La investigación se produce en medio de acusaciones contra el organismo por imponer precios “excesivamente elevados” y por presuntas prácticas engañosas hacia los aficionados.
“La FIFA convirtió la compra de entradas para el Mundial en un laberinto de confusión, escasez artificial y precios elevados”, citó la cadena CNN a la fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport.
Aseguró que las autoridades estatales llevarán a cabo una investigación exhaustiva sobre la conducta del organismo.
Por su parte, la fiscal general de Nueva York, Letitia James, declaró que los aficionados “merecen una oportunidad justa de conseguir entradas a precios razonables” y consideró inaceptable que se les obligue a pagar tarifas “desorbitadas”.
La investigación aborda denuncias relacionadas con supuesta información engañosa sobre la ubicación de los asientos, además del sistema de precios dinámicos, mediante el cual los valores aumentan en función de la demanda.
Las críticas se concentran especialmente en el costo de asistir a la final prevista en el estadio de los equipos “New York Giants” y “New York Jets”, en Nueva Jersey, donde el transporte público desde Nueva York supera los 100 dólares y las tarifas de estacionamiento alcanzan los 225 dólares.
En mayo, las autoridades del estado de California ya habían contactado a la FIFA por posibles irregularidades legales en el sistema de venta de entradas.
Asimismo, la organización “Football Supporters Europe” calificó el modelo de precios como “explotador” y una “gran traición” a los aficionados, al considerar que el elevado costo dejó el torneo fuera del alcance de amplios sectores del público.
Según estimaciones citadas por medios estadounidenses, la FIFA espera obtener cerca de 13.000 millones de dólares por esta edición del Mundial.
El presidente estadounidense, Donald Trump, criticó el pasado 8 de mayo el aumento de los precios de las entradas y aseguró que no pagaría más de 1.000 dólares para asistir al partido inaugural de la selección de Estados Unidos.
rr