Damasco, 27 may (SANA) El reciente hallazgo en Siria de materiales químicos y municiones vinculados al programa de armas químicas del derrocado régimen volvió a generar dudas sobre la credibilidad del desmantelamiento anunciado en 2013 tras el ataque químico en Ghouta Oriental.
La misión siria ante la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) informó del descubrimiento de municiones aéreas y tierra-tierra similares a las utilizadas en ataques perpetrados en 2013 y 2017, además de materiales relacionados con la producción de gas sarín y equipos de mezcla y almacenamiento.
Dudas sobre el desmantelamiento
El director ejecutivo de la organización Abogados y Médicos por los Derechos Humanos (LDHR), Mahmoud Al-Aswad, afirmó que estos hallazgos demuestran que el depuesto régimen no cumplió plenamente con sus compromisos internacionales sobre el desmantelamiento de su arsenal químico.
Según Al-Aswad, el descubrimiento de materiales vinculados al sarín más de diez años después del acuerdo internacional refuerza las sospechas de que parte del programa químico fue ocultado a la supervisión internacional.
Ataques documentados
Pese al anuncio oficial sobre el fin del programa químico, investigaciones internacionales continuaron documentando ataques con gas sarín y cloro en distintas regiones de Siria, entre ellas Khan Sheikhoun y Al-Lataminah en 2017.
Diversos mecanismos de investigación de Naciones Unidas concluyeron que la fuerza aérea del ahora derrocado régimen fue responsable de esos ataques, basándose en pruebas de laboratorio, trayectorias de vuelo, testimonios y tipos de municiones utilizadas.
Nuevas pruebas y dimensión jurídica
Al-Aswad señaló que las municiones descubiertas tienen gran valor para los procesos de documentación y rendición de cuentas, especialmente porque algunos modelos coinciden con armas utilizadas previamente en ataques químicos.
Por su parte, el director de la Red Siria para los Derechos Humanos, Fadel Abdul Ghani, consideró que los nuevos hallazgos constituyen una evidencia adicional de un “ocultamiento sistemático” de parte del arsenal químico.
Abdul Ghani explicó que el Mecanismo Conjunto de Investigación creado por el Consejo de Seguridad también atribuyó al depuesto régimen la responsabilidad del ataque químico de Ghouta en 2013, aunque el veto ruso puso fin al mandato de ese organismo en 2017 antes de completar las investigaciones sobre la cadena de mando.
Memoria y justicia
Para los supervivientes de Ghouta, Lataminah y Khan Sheikhoun, los recientes descubrimientos representan una reactivación de la memoria de ataques que dejaron cientos de víctimas, incluidos niños fallecidos por asfixia.
Organizaciones sirias, personal médico y equipos de defensa civil documentaron durante años estos ataques y desarrollaron mecanismos especializados para tratar lesiones químicas y recopilar pruebas destinadas a investigaciones judiciales internacionales.
Los nuevos hallazgos podrían fortalecer expedientes internacionales relacionados con el uso de armas químicas y reabrir investigaciones sobre el verdadero alcance del programa químico del derrocado régimen.
r.sh