Ginebra, 5 sep (SANA) La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos afirmó que las fuerzas de la ocupación israelí desplazaron por la fuerza a más de 33.000 palestinos de los campos de refugiados de Yenín, Nur Shams y Tulkarem, en el norte de la Cisjordania ocupada, durante la operación militar denominada “Muro de Hierro”, y que todavía les impiden regresar, en violación del derecho internacional.
Según un informe difundido el viernes y citado por el Centro de Noticias de la ONU, durante las operaciones de evacuación las fuerzas israelíes mataron a civiles, destruyeron cientos de viviendas, dañaron carreteras y otras infraestructuras, cortaron el suministro de agua y electricidad e impidieron la llegada de ayuda humanitaria a los tres campos.
La Oficina señaló que las tropas israelíes tomaron el control de esas zonas pocos días después del inicio de la operación y desplazaron por completo a sus habitantes.
Palestinos desplazados declararon a funcionarios de Naciones Unidas que oficiales israelíes les dijeron que “ya no habría campos de refugiados” y que todos debían “irse a Jordania”.
102 palestinos muertos durante la operación
La Oficina del Alto Comisionado indicó que las fuerzas israelíes mataron a 102 palestinos durante la operación, entre ellos 21 niños, una cifra que representa el 46% del total de palestinos muertos en Cisjordania durante el periodo analizado en el informe.
Añadió que las fuerzas de ocupación emplearon armamento y métodos diseñados para escenarios de guerra, incluidos ataques aéreos, excavadoras blindadas y explosiones controladas, con el objetivo de hacer inhabitables los campos, obligar a sus residentes a desplazarse y evitar posteriormente su regreso.
La Oficina sostuvo que estas prácticas se llevaron a cabo sin una necesidad militar imperiosa y subrayó que no están permitidas por el derecho internacional, además de que podrían constituir una forma de castigo colectivo.
También recordó que el ministro israelí de Defensa ordenó el 23 de febrero de 2025 que el Ejército permaneciera en los tres campos y afirmó que los palestinos desplazados no podrían regresar.
El desplazamiento, señalado como objetivo
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, afirmó que la forma en que se desarrolló la operación “Muro de Hierro” indica que uno de sus objetivos fue desplazar al mayor número posible de palestinos y facilitar una mayor expansión de los asentamientos israelíes ilegales, en una nueva violación del derecho internacional.
Türk reclamó el fin de la ocupación israelí de los territorios palestinos, que se prolonga desde hace 59 años, y pidió detener cualquier práctica destinada a provocar nuevos desplazamientos forzosos o a debilitar aún más la continuidad territorial de un futuro Estado palestino.
Los campos de Yenín, Nur Shams y Tulkarem forman parte de los 19 campos de refugiados palestinos existentes en Cisjordania. Fueron establecidos para acoger a palestinos desplazados durante la Nakba de 1948 y están administrados por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA).
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