Capitales, 26 jul (SANA) Tras más de dos semanas de escalada militar recíproca, en las últimas horas surgieron indicios de una disminución de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, mientras las fuerzas estadounidenses mantuvieron suspendidos sus ataques por segunda noche consecutiva y Teherán anunció, en respuesta, el cese de sus ofensivas, tal desarrollo devolvió impulso a los esfuerzos diplomáticos encaminados a contener la crisis.
Pese a esta calma relativa, Washington sigue insistiendo en que la opción militar permanece sobre la mesa en caso de que fracase la vía política, lo que convierte la etapa actual en una prueba de la capacidad de las mediaciones regionales para consolidar la distensión y devolver a ambas partes a la mesa de negociaciones.
Una nueva oportunidad para la diplomacia
La Administración estadounidense anunció que concederá al proceso político lo que describió como una “oportunidad limitada”.
El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, declaró este domingo que el presidente Donald Trump decidió abrir espacio a las negociaciones, aunque recalcó que la suspensión de los ataques no implica descartar la opción militar.
Por su parte, la Casa Blanca subrayó, según informaciones de Reuters y CNN, que todas las opciones seguirán abiertas si Irán no responde a las exigencias estadounidenses.
En contrapartida, Reuters citó a una fuente iraní según la cual Teherán comunicó a Washington, a través de mediadores, que detendrá sus ataques mientras Estados Unidos mantenga suspendidas sus ofensivas, no obstante, Irán sigue observando esta calma con cautela y la considera más una medida táctica que un cambio permanente en la postura estadounidense.
Avances en el expediente del estrecho de Ormuz
Coincidiendo con la distensión, los contactos relacionados con el estrecho de Ormuz registraron avances. Teherán anunció progresos en las conversaciones técnicas y políticas con el Sultanato de Omán sobre los mecanismos para gestionar la navegación en esta vía marítima.
La cadena CBS News informó de desarrollos positivos en estas negociaciones, mientras que la agencia Associated Press señaló que las propuestas planteadas incluyen nuevos arreglos a cambio de una flexibilización de las restricciones impuestas a la navegación.
Pese al cese de los ataques aéreos, Estados Unidos mantuvo su presión marítima, ya que el Mando Central estadounidense (CENTCOM) anunció que continuaban las medidas de bloqueo naval contra Irán y aseguró que se había desviado la ruta de varios buques mercantes y se había inutilizado a otros que, según afirmó, intentaron vulnerar las restricciones impuestas.
Motivos de la suspensión de los ataques
Informaciones publicadas por The New York Times, CNN y Axios indicaron que la decisión del presidente Trump de suspender los ataques se produjo después de debates internos en la Administración estadounidense, durante los cuales se advirtió sobre el coste de ampliar la guerra.
Las advertencias se centraron en el posible desgaste de los sistemas de defensa aérea, el aumento de los riesgos para las fuerzas estadounidenses y sus aliados, y las eventuales repercusiones sobre los mercados energéticos y la economía mundial, por tanto, estas consideraciones llevaron a Washington a conceder una oportunidad adicional a las mediaciones regionales.
En Yemen también se registró una disminución del nivel de escalada, coincidiendo con la calma entre Washington y Teherán, y diversos informes señalaron la ausencia de ataques marítimos de gran impacto en el mar Rojo, en medio de estimaciones de que la milicia hutí redujo sus operaciones en consonancia con la vía de distensión.
Pese a los indicios positivos, la calma sigue condicionada por un delicado equilibrio entre la vía diplomática y la continuidad de la política de disuasión militar. Los resultados de las mediaciones regionales determinarán si la región avanza hacia la reanudación de las negociaciones o vuelve a entrar en un nuevo ciclo de escalada.
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