Damasco, 8 sep (SANA) Los niños en Siria siguen expuestos al peligro de las minas y los restos explosivos de guerra, mientras continúan las labores de sensibilización, inspección y retirada para protegerlos y facilitar un regreso seguro a las zonas afectadas por estos artefactos, dejados por el régimen derrocado.
324.000 restos explosivos: ¿dónde está el peligro?
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) estima que en Siria permanecen alrededor de 324.000 minas y restos explosivos de guerra, mientras unos cinco millones de niños viven en zonas contaminadas por estos artefactos.
Según un informe de Unicef que abarca el periodo comprendido entre el 8 de diciembre de 2024 y el 28 de febrero de 2026, se registraron 1.051 incidentes relacionados con municiones explosivas, que dejaron 1.891 víctimas, entre ellas 698 muertos y 1.193 heridos.
Entre los fallecidos también había 205 niños y otros 480 menores como heridos.
En una actualización incluida en el llamamiento de Unicef para 2026, la cifra de niños muertos desde diciembre de 2024 aumentó a 252, mientras que el número de menores heridos ascendió a 601.
Estos restos no se concentran únicamente en antiguas zonas de combate, sino que también pueden encontrarse en campos, carreteras, viviendas, edificios dañados, escuelas y zonas de juego, lo que expone a los niños al peligro mientras juegan, se dirigen a la escuela o exploran lugares abandonados.
Un objeto extraño en el camino de un niño: ¿qué debe hacer?
Con el regreso de las familias a sus lugares de origen aumenta el riesgo de que los niños entren en contacto con restos de guerra u objetos sospechosos, por lo que las campañas de sensibilización insisten en una norma esencial: no acercarse, tocar ni mover esos objetos, alejarse de ellos, advertir a los demás y avisar a las autoridades competentes.
La subdirectora de la Escuela Al-Hikma I, en Daraya, Damasco-campo, Mayada Khashfeh, afirmó que las campañas desarrolladas por las autoridades competentes y distintas organizaciones han contribuido a mejorar la concienciación de alumnos y familias sobre estos peligros.
Khashfeh destacó el papel de la escuela y la familia para consolidar las medidas preventivas y subrayó la necesidad de reforzar los programas de sensibilización en los centros educativos próximos a zonas afectadas, especialmente aquellos que han reabierto recientemente.
Explicó que las historias, las imágenes, los vídeos y las actividades prácticas figuran entre los métodos más eficaces para enseñar a los niños a reconocer este tipo de restos y actuar de forma segura ante un objeto sospechoso.
La responsable señaló que la Escuela Al-Hikma I no ha recibido ninguna denuncia sobre la presencia de objetos sospechosos dentro del centro o en sus inmediaciones, aunque indicó que en otras escuelas se han registrado casos de objetos que parecían juguetes o artículos cotidianos y que contenían restos de guerra, lo que refuerza la necesidad de mantener las campañas de prevención.
De la escuela al hogar: ¿cómo pueden las familias proteger a sus hijos?
Maher Khudair, padre de familia residente en Zamalka, señaló que los restos de guerra continúan representando un peligro, especialmente para los niños.
Explicó que su familia no ha visto objetos sospechosos en las inmediaciones de su vivienda, pero ha tenido conocimiento de su presencia en otras zonas, lo que la ha llevado a extremar las precauciones cuando los menores juegan o se desplazan por áreas destruidas y deshabitadas.
Khudair afirmó que su familia enseña a los niños a no tocar ni mover objetos desconocidos, mantenerse alejados de ellos y avisar inmediatamente a sus padres, profesores o a las autoridades competentes.
También destacó la importancia de que familias y escuelas trabajen de manera conjunta para reforzar estas medidas de prevención.
707.000 niños recibieron mensajes de prevención
Las actividades de sensibilización no se limitan a reaccionar después de los incidentes, sino que constituyen una parte fundamental de las medidas preventivas permanentes.
Durante 2025, un total de 707.199 niños en Siria participaron en programas de concienciación sobre los riesgos de las municiones explosivas, dentro de iniciativas más amplias de protección que alcanzaron a 918.484 menores.
Estos programas recurren a métodos interactivos, materiales visuales y actividades adaptadas a los niños para enseñarles a reconocer los objetos peligrosos, mantenerse alejados de ellos y comunicar su presencia de forma segura.
De este modo, la concienciación se convierte en una herramienta de protección directa hasta que los restos explosivos puedan ser retirados de las zonas contaminadas.
981 operaciones de retirada, 369 inspecciones y 631 sesiones de sensibilización
El Ministerio de Emergencias y Gestión de Desastres trabaja en la gestión de los restos de guerra mediante un sistema integral que incluye inspecciones, respuesta a las denuncias, retirada, sensibilización y destrucción de estos artefactos conforme a los procedimientos de seguridad.
Durante el primer semestre de 2026, los equipos encargados de la retirada de restos de guerra y la lucha contra las minas llevaron a cabo 981 operaciones para retirar municiones sin explotar, además de 369 inspecciones no técnicas y 631 sesiones de sensibilización destinadas a mejorar el conocimiento de los riesgos y las formas de prevención.
Las inspecciones y la respuesta a las denuncias permiten identificar las zonas en las que podrían existir restos explosivos y actuar antes de que los civiles accedan a ellas.
Mientras tanto, las actividades de sensibilización proporcionan una protección inmediata a la población, especialmente a los niños, hasta que las áreas afectadas puedan ser completamente despejadas.
Tres años hacia una estrategia nacional de desminado
Como parte de una respuesta nacional a largo plazo, el Centro Nacional de Acción contra las Minas, dependiente del Ministerio de Emergencias y Gestión de Desastres, trabaja en la elaboración de una estrategia nacional integral de tres años para retirar minas y municiones sin explotar y limpiar el territorio sirio.
El jefe del Departamento de Desminado del centro, Raed Hassoun, explicó que la estrategia se basa en la creación de un sistema nacional de información, el desarrollo de capacidades, la realización de labores de inspección y limpieza y el establecimiento de normas reguladoras.
Hassoun precisó que el centro se encarga de la supervisión, la coordinación y el control de calidad, pero no dispone de equipos propios sobre el terreno para realizar las operaciones de limpieza.
También indicó que se han probado drones alemanes para labores de inspección técnica y nuevos vehículos de desminado, y señaló que la amplitud de las zonas contaminadas, la falta de personal y equipamiento y la insuficiencia de recursos financieros figuran entre los principales desafíos.
Ginebra: de la planificación a la cooperación para el desminado
La ciudad suiza de Ginebra acogió entre el 22 y el 24 de junio de 2026 una conferencia de actores implicados en las labores de desminado en Siria, presidida por el ministro de Emergencias y Gestión de Desastres, Raed al-Saleh.
La reunión analizó la situación de la contaminación por minas, municiones sin explotar y restos de guerra, así como los esfuerzos para afrontarla, los principales desafíos, las prioridades de respuesta y las vías para reforzar la cooperación internacional.
Al-Saleh aseguró que el desminado constituye una prioridad nacional vinculada a la protección de los civiles, la creación de condiciones adecuadas para el regreso de los desplazados y la reconstrucción.
Las sesiones de la conferencia también abordaron las posibilidades de desarrollar las capacidades nacionales y ampliar las operaciones de inspección, limpieza y sensibilización.
La cooperación internacional en este ámbito continúa mediante diferentes iniciativas, entre ellas un proyecto puesto en marcha por los ministerios de Emergencias y Gestión de Desastres y de Agricultura, en colaboración con el Servicio de las Naciones Unidas de Actividades relativas a las Minas (UNMAS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con financiación japonesa.
El proyecto tiene como objetivo retirar minas y municiones sin explotar y rehabilitar la infraestructura agrícola de las zonas afectadas.
110.000 restos retirados: ¿qué significa eliminar el peligro para la población?
Datos del Ministerio de Defensa indican que los zapadores del Ejército Árabe Sirio han desactivado o destruido más de 110.000 minas y restos de guerra en distintas provincias desde comienzos de 2026, como parte de los esfuerzos para limpiar y asegurar las zonas contaminadas.
La importancia de estas operaciones no se limita al ámbito de la seguridad. La limpieza de los terrenos permite el regreso de los habitantes, la reanudación de las actividades agrícolas y la recuperación de instalaciones y servicios.
Para los niños, significa además recuperar su derecho a acudir a la escuela, jugar y desplazarse en un entorno más seguro.
Aunque la retirada de los restos explosivos dispersos por Siria requiere tiempo, equipos especializados, tecnología y apoyo internacional, la sensibilización sigue siendo la medida que puede llegar con mayor rapidez a los niños.
Las inspecciones permiten identificar el peligro, las operaciones de retirada lo eliminan y las nuevas tecnologías aceleran los trabajos, pero la concienciación puede impedir un accidente antes de que ocurra: “No lo toques, no te acerques, aléjate, advierte a los demás y avisa a las autoridades competentes”.
Por ello, la protección de los niños comienza en la escuela, el hogar y la comunidad y debe continuar hasta que las zonas afectadas sean completamente seguras.
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