Damasco, 11 sep (SANA) Siria ejecuta una revisión integral de la refinería de Banias con el propósito de recuperar la operatividad de sus unidades, mejorar la fiabilidad de los equipos y elevar su capacidad de procesamiento, en momentos de altos precios internacionales del petróleo y creciente presión sobre el abastecimiento interno.
Tariq al-Abdullah, subdirector general de la Compañía Siria de Petróleo para Refinación e Industrias Químicas, explicó que evaluaciones técnicas determinaron la necesidad urgente de rehabilitar varias unidades tras años de funcionamiento con intervenciones parciales de mantenimiento.
Según el funcionario, se trata de la primera revisión de esta magnitud en la historia de la instalación e incluye trabajos que superan el mantenimiento convencional.
Entre las principales labores figuran la sustitución del reactor, la rehabilitación de la unidad de destilación y de la central eléctrica, así como intervenciones en instalaciones, infraestructuras, edificios, carreteras y sistemas de seguridad.
También se realizan trabajos especializados en turbinas y sistemas operativos, debido a que varios equipos esenciales de la refinería alcanzaron etapas avanzadas de su vida útil.
Al-Abdullah indicó que el objetivo es aumentar la capacidad de procesamiento desde unos 80 mil hasta aproximadamente 130 mil barriles diarios, lo que supone un incremento cercano a 50 mil barriles por jornada.
La modernización permitirá elevar la producción de gasolina, diésel, queroseno y gas licuado de petróleo, además de reducir averías y períodos de inactividad relacionados con el envejecimiento de los equipos.
El responsable explicó que este tipo de revisión exige detener temporalmente las operaciones para desmontar, inspeccionar y evaluar los sistemas, además de sustituir las piezas necesarias antes de reanudar la producción.
Los trabajos estaban previstos inicialmente para 2025, pero fueron aplazados debido a la falta de repuestos y materias primas indispensables.
Una vez finalizado el mantenimiento y concluidas las pruebas técnicas y de seguridad, la refinería retomará gradualmente sus operaciones, precisó Al-Abdullah.
El proceso es ejecutado principalmente por personal de la propia instalación, con la participación de empresas nacionales especializadas.
La intervención coincide con un escenario de elevados precios internacionales del crudo y sus derivados, lo que incrementa el costo de importar gasolina, diésel y otros productos durante el período de menor capacidad nacional de refinación.
De acuerdo con el Ministerio de Energía, Siria produce actualmente alrededor de 100 mil barriles de petróleo diarios, frente a una demanda estimada en unos 300 mil, por lo que el país debe importar parte de sus necesidades.
A ello se suma que una porción del crudo extraído localmente no es totalmente compatible con las capacidades técnicas de las refinerías disponibles, lo que obliga a adquirir determinados tipos de petróleo o productos ya refinados.
Las autoridades esperan que la recuperación de la capacidad de Banias aumente la contribución de la producción nacional al abastecimiento del mercado, reduzca la dependencia de las importaciones y mejore la calidad y eficiencia del proceso de refinación.
La ampliación prevista otorgará además mayor flexibilidad al sector energético para responder a la demanda interna y afrontar las fluctuaciones de los mercados internacionales.
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