Damasco, 29 ago (SANA) La eliminación del nombre de Siria de la lista estadounidense de Estados patrocinadores del terrorismo abre una nueva vía para la economía, los servicios digitales y la inversión, sin embargo, convertir esta decisión en resultados concretos exige completar una serie de procedimientos jurídicos, bancarios, técnicos y regulatorios.
¿Qué ha cambiado en el ámbito digital? Pasos para el regreso de los servicios globales a Siria
El Ministerio de Telecomunicaciones y Tecnología de la Información explicó que el regreso de los servicios digitales globales a Siria requiere completar procedimientos regulatorios y jurídicos, entre los que destaca dar seguimiento a la emisión de una norma por parte del Departamento de Comercio de Estados Unidos que traslade a Siria del grupo de países E:1 a una categoría más flexible.
Esta medida permitiría elevar el umbral de la jurisdicción estadounidense del 10 % al 25 %, además de ampliar las excepciones de licencias relacionadas con el cifrado, los equipos de redes y los servicios en la nube.
Entre los pasos necesarios figura también sustituir las disposiciones especiales contenidas en el artículo 746.9 de las Regulaciones de Administración de Exportaciones de Estados Unidos (EAR) por un marco permanente y normalizado para la exportación de tecnología a Siria.
Asimismo, es necesario abordar los requisitos de cumplimiento bancario que obstaculizan el funcionamiento de las pasarelas de pago digital y la financiación de los proveedores de proyectos de infraestructura, además de completar el entorno jurídico relativo a la protección de los datos personales, la propiedad intelectual y la promoción del conocimiento sobre el mercado sirio y sus necesidades.
Además, el Ministerio señaló que durante los últimos meses puso en marcha un programa de comunicación con las administraciones de grandes empresas tecnológicas y plataformas internacionales, lo que contribuyó al restablecimiento de algunos de sus servicios, aunque siguen existiendo restricciones sobre la mayoría de los principales servicios.
Tras el anuncio, el 24 de agosto, de la retirada de Siria de la lista, el Ministerio comenzó a notificar oficialmente la decisión a las empresas y les solicitó revisar las restricciones geográficas impuestas al acceso a sus servicios, la creación de cuentas y el uso de las pasarelas de pago, subrayando que el restablecimiento de los servicios se producirá de manera gradual.
La decisión no elimina todas las restricciones: ¿qué queda pendiente?
El presidente del Colegio de Abogados de Siria, Mohammad Ali al-Tawil; el investigador económico Samer Kaakarli, y el analista político Darwish Khalifa señalaron, en declaraciones a SANA, que la eliminación de esta clasificación suprime uno de los principales obstáculos jurídicos y políticos que han limitado a Siria desde 1979, pero no significa el fin de todas las restricciones ni el regreso inmediato de las inversiones, los bancos y las empresas extranjeras.
Al-Tawil explicó que la eliminación de la clasificación no implica que todas las sanciones y restricciones estadounidenses desaparezcan de una sola vez, sino que elimina los efectos jurídicos vinculados a la inclusión de Siria en esa lista.
Destacó la necesidad de determinar qué restricciones siguen vigentes, especialmente las relacionadas con personas, empresas, tecnología, bienes y servicios, y de elaborar una guía jurídica que aclare a inversores, bancos y empresas qué está permitido y qué requiere una licencia o autorización.
Por su parte, Kaakarli afirmó que, en la práctica, el inversor buscará conocer la posibilidad de transferir fondos, abrir cuentas, realizar liquidaciones bancarias, asegurar sus inversiones, transferir beneficios e introducir tecnología, además de comprobar la existencia de un entorno jurídico y bancario adecuado para proteger su inversión.
Mientras, Khalifa consideró que la eliminación de la clasificación marca el inicio de una nueva etapa cuyo objetivo debe ser transformar la apertura internacional en inversiones, producción y oportunidades de empleo.
A su juicio, la estabilidad, la protección de las inversiones y el fortalecimiento de la transparencia y la gobernanza determinarán la capacidad de Siria para convertir el interés internacional en asociaciones económicas y estratégicas de largo plazo.
¿Qué necesita la economía siria?
Los expertos coinciden en que atraer capital requiere abordar la infraestructura que permita su ingreso y funcionamiento, comenzando por el sector bancario.
Kaakarli señaló que debe darse prioridad a los sectores capaces de reducir el coste de hacer negocios, especialmente los pagos electrónicos, las tarjetas, las transferencias y la tecnología bancaria, ya que el comercio y la inversión necesitan un sistema financiero capaz de movilizar y liquidar fondos de forma segura.
Las telecomunicaciones, la infraestructura digital, la energía y la electricidad figuran también entre las prioridades, y esto incluye las redes de telecomunicaciones, los centros de datos, los servicios públicos digitales, la generación, transmisión y distribución de electricidad, la energía solar y las redes de gas, además del agua, las carreteras y el alcantarillado.
Estos sectores constituyen una infraestructura esencial para atraer inversiones industriales, agrícolas, turísticas y de servicios.
Al-Tawil subrayó que el sector de las telecomunicaciones necesita, en particular, una atención jurídica especial debido a su vinculación con programas informáticos, equipos, tecnología y servicios digitales que podrían estar sujetos a controles estadounidenses de exportación independientes.
Por ello, consideró necesarias directrices claras de las autoridades estadounidenses competentes antes de firmar grandes contratos o introducir tecnologías e inversiones.
Coordinación, legislación y proyectos preparados
Los expertos consideran que la próxima etapa requiere un mecanismo de coordinación gubernamental que vaya más allá del trabajo separado de cada ministerio.
Al-Tawil propuso formar un equipo jurídico gubernamental conjunto integrado por los ministerios de Asuntos Exteriores y Expatriados, Finanzas, Economía y Teleomunicaciones, así como por el Banco Central y los organismos jurídicos competentes.
Este equipo se encargaría de comunicarse con las autoridades estadounidenses pertinentes, especialmente el Departamento del Tesoro, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y el Departamento de Comercio, con el fin de obtener directrices claras para la aplicación de las nuevas medidas y determinar qué transacciones están permitidas, cuáles están prohibidas y cuáles requieren licencias.
Kaakarli destacó asimismo la importancia de la coordinación entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados, el Ministerio de Finanzas, el Banco Central, las instituciones financieras y los bancos corresponsales.
Paralelamente, el Ministerio de Economía debería desempeñar un papel de enlace entre las instituciones internacionales y las cámaras de comercio, industria, turismo y agricultura, así como con los fondos de inversión y las empresas sirias.
Según Kaakarli, la cuestión no se limita a lanzar llamamientos generales a la inversión, sino que requiere preparar proyectos de inversión listos para su ejecución, que incluyan el volumen de financiación, el rendimiento esperado, las necesidades y el marco legislativo y ejecutivo requerido.
El siguiente paso: ¿cómo convertir la apertura en crecimiento?
Desde una perspectiva estratégica, Khalifa señaló que Siria posee una ventaja geográfica que la capacita para desempeñar un importante papel económico y logístico, al constituir un punto de conexión entre el Golfo, Irak, Türkiye y el mar Mediterráneo.
Esto abre oportunidades para desarrollar el comercio, el transporte y los servicios logísticos, así como para reconstruir las cadenas de suministro.
Consideró que aprovechar la nueva etapa requiere abrirse a la experiencia acumulada de las instituciones y empresas estadounidenses mediante asociaciones, memorandos de entendimiento y transferencia de conocimientos, paralelamente al desarrollo del desempeño de las instituciones públicas, la reestructuración del sector financiero y bancario y el fortalecimiento de los instrumentos de financiación.
Los tres expertos coinciden en que la decisión estadounidense elimina un importante obstáculo para la reintegración económica, comercial, financiera y bancaria de Siria en la comunidad internacional.
Sin embargo, aprovechar esta oportunidad requiere un proceso de trabajo nacional en el que participen los ministerios, los organismos económicos y financieros, expertos y especialistas, mediante mesas de trabajo que establezcan prioridades claras en los ámbitos de la economía, las finanzas, la energía, la infraestructura, la educación, la salud y la administración local.
Asimismo, deben elaborarse planes ejecutables, calendarios concretos e indicadores que permitan medir los resultados.
De este modo, el reto ya no consiste únicamente en lograr la eliminación de la clasificación, sino en demostrar la capacidad de aprovecharla, transformando la apertura política y jurídica en un entorno seguro para el capital, la inversión y la tecnología, y en proyectos productivos capaces de generar empleo y respaldar el crecimiento y el desarrollo sostenible.
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