Damasco, 21 feb (SANA) El levantamiento de las sanciones económicas impuestas por Canadá a Siria constituye un paso significativo en el proceso de recuperación nacional, al facilitar la reintegración del país en el sistema financiero y comercial internacional, estimular el flujo de inversiones y capitales, y respaldar los esfuerzos de reconstrucción.
Analistas económicos consideran que esta medida puede contribuir a mejorar las condiciones de vida de la población y sentar bases más sólidas para una estabilidad económica y social sostenible.
Reactivación del sector energético
El economista Suleiman Shaaban explicó en declaraciones a SANA, que la decisión permitirá revitalizar el sector del petróleo y el gas, uno de los pilares fundamentales de los ingresos públicos.
Indicó que la flexibilización de las restricciones abre la puerta al retorno de inversiones extranjeras y tecnologías modernas necesarias para rehabilitar los yacimientos, incrementar la producción y fortalecer la capacidad exportadora. Esto contribuiría a reforzar las reservas de divisas y aliviar la presión sobre la balanza comercial.
Impulso a la industria nacional
Shaaban añadió que el sector industrial también se verá beneficiado por el levantamiento de las limitaciones a la importación de materias primas y equipamiento tecnológico, lo que facilitará la reapertura de fábricas y el establecimiento de alianzas con socios extranjeros.
A su juicio, estas medidas permitirán generar nuevas oportunidades de empleo, dinamizar la producción local y reactivar el ciclo económico, avanzando hacia un crecimiento sostenible a mediano plazo.
Condiciones para maximizar los beneficios
El experto subrayó que para garantizar resultados duraderos es imprescindible consolidar un entorno de inversión estable y aplicar reformas estructurales que orienten los flujos financieros hacia sectores productivos estratégicos.
Asimismo, destacó la necesidad de fortalecer la transparencia, elevar la eficiencia institucional y actualizar la legislación económica, con el fin de maximizar los beneficios derivados de esta nueva etapa.
Fin del aislamiento y apertura gradual
Por su parte, Zakwan Quraish consideró que la modificación de las medidas económicas por parte de Canadá refleja el tránsito desde una política de aislamiento integral hacia un enfoque de compromiso económico condicionado.
Según explicó, este cambio marca el inicio de una apertura gradual que podría tener un impacto positivo en las relaciones comerciales, financieras y de inversión en el futuro.
Energía, remesas e infraestructura
Quraish señaló que el levantamiento de la prohibición de invertir en el sector energético permite el posible retorno de empresas y expertos que anteriormente participaron en proyectos petroleros y gasíferos en Siria, lo cual contribuiría a desarrollar yacimientos existentes, aumentar la producción de gas y respaldar el sector eléctrico.
En el ámbito financiero, destacó que la flexibilización de las restricciones representa un impulso relevante, especialmente en vista de la amplia comunidad siria residente en Canadá. Facilitar las remesas a través de canales oficiales incrementará el flujo de divisas y reducirá los costos de transferencia, además de permitir a los comerciantes abrir cartas de crédito para importar bienes esenciales.
También subrayó que la eliminación de trabas comerciales facilitará la importación de equipos industriales y agrícolas, y posibilitará la participación de empresas canadienses en proyectos de rehabilitación de infraestructura, lo que acelerará la reactivación económica y fortalecerá el proceso de reconstrucción.
Cabe recordar que Canadá impuso sanciones a Siria el 25 de mayo de 2011, que incluyeron prohibiciones de viaje, congelación de activos, restricciones al comercio y la tecnología, así como la suspensión de acuerdos bilaterales, en el marco de la presión internacional ejercida contra el antiguo régimen.
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