Damasco, 19 ene (SANA) El Gobierno sirio siguió de cerca el comunicado emitido por la llamada “administración autónoma” el 17 de enero de 2026, el cual contiene una serie de falsedades y acusaciones destinadas a engañar a la opinión pública internacional y a generar confusión.
En respuesta a esas afirmaciones, el Gobierno sirio expresa su rechazo categórico a cualquier intento de utilizar el tema del terrorismo como herramienta de presión política o de chantaje en el ámbito de la seguridad frente a la comunidad internacional, y aclara lo siguiente:
El Gobierno sirio rechaza firmemente las prácticas de chantaje en materia de seguridad relacionadas con el terrorismo, y subraya que las advertencias incluidas en el comunicado de la “administración autónoma” sobre las cárceles del grupo terrorista de Daesh no son más que un uso político del terrorismo y una forma de presión y extorsión en el plano de la seguridad.
Insistir en vincular las acciones de aplicación de la ley y la restitución de la autoridad legítima del Estado con el riesgo de reactivar células terroristas constituye un intento evidente de distorsionar los hechos y avivar el conflicto, con el fin de mantener un poder impuesto por la fuerza de las armas.
El Gobierno sirio reafirma, a través de sus instituciones militares y de seguridad, su plena disposición para cumplir con sus responsabilidades en la lucha contra el terrorismo, en el marco de los esfuerzos internacionales destinados a erradicar la organización de Daesh y a otras organizaciones terroristas.
En cumplimiento de su deber de proteger la seguridad nacional, regional y la paz y seguridad internacionales, el Estado sirio se compromete a garantizar la seguridad de todos los centros de detención conforme a los estándares internacionales vigentes, y a impedir la fuga de cualquier miembro de Daesh detenido y su eventual regreso a la actividad terrorista.
Asimismo, el Gobierno sirio advierte a la dirigencia del grupo FDS sobre las graves consecuencias de adoptar medidas irresponsables, como facilitar la huida de detenidos de Daesh o abrir las prisiones como acto de represalia o como instrumento de presión política.
Cualquier brecha de seguridad en estos centros será responsabilidad directa de la parte que los controla actualmente, y el Estado sirio tratará tales actos como crímenes de guerra y una complicidad directa con el terrorismo que pone en peligro la seguridad de Siria y de toda la región.
El Gobierno sirio subraya igualmente que sus operaciones militares tienen como único objetivo restablecer la seguridad y la estabilidad, proteger a la población civil y evitar el resurgimiento del terrorismo en todas sus formas.
Asimismo, reitera su pleno compromiso con las normas del derecho internacional humanitario, la protección de las infraestructuras vitales y la garantía de los derechos de todos los ciudadanos sirios sin discriminación alguna.
El Gobierno sirio insiste en que la recuperación por parte del Estado, a través de sus instituciones legítimas, del imperio de la ley y de la soberanía sobre todo el territorio nacional constituye la única y definitiva garantía para erradicar de manera integral al grupo Daesh, poner fin al desplazamiento y la migración forzada, y reconstruir la convivencia social sobre la base de la justicia, la plena soberanía nacional y la igualdad de ciudadanía entre todos los sirios.
rr/ahs