Damasco, 4 sep (SANA) “Lo que vimos en Siria es diferente de lo que habíamos oído”, así resumieron participantes y visitantes extranjeros de la Feria Internacional de Damasco sus impresiones tras llegar a la capital siria y conocer de primera mano una realidad distinta de muchas de las imágenes e ideas que tenían previamente sobre el país antes de su liberación.
Los visitantes afirmaron haber encontrado una ciudad llena de vida, una sociedad hospitalaria, una presencia económica y cultural diversa y un país que, tras años de aislamiento, vuelve a abrir sus puertas al comercio, la inversión y el turismo.
Siria se abre a los negocios y la inversión
El director de operaciones internacionales de la empresa alemana GCS, Scott Derry, declaró a SANA que la imagen que recibía sobre Siria antes de su visita era distinta de la realidad que encontró sobre el terreno.
Explicó que amigos, familiares y compañeros le preguntaron por qué viajaba al país, pero que al llegar encontró, “un país hermoso y seguro, y un pueblo hospitalario”.
Derry añadió que transmitirá en su país sus impresiones sobre Siria y pidió observar la nueva realidad del país al margen de la imagen anterior, y consideró además que lo que ha visto indica que Siria está entrando en una nueva etapa de apertura a los negocios y la inversión.
A su juicio, el volumen de participación internacional en la Feria Internacional de Damasco refleja la importancia del evento, mientras que la diversidad de empresas y países presentes evidencia un interés internacional por el mercado sirio.
También expresó su expectativa de que Siria se convierta en un destino prometedor para la industria y los negocios.
Damasco es una ciudad vibrante
Por su parte, la ciudadana francesa de origen sirio Sirine Al-Asiri señaló que su actual visita a Damasco modificó por completo sus impresiones sobre Siria.
Indicó que desde su llegada al aeropuerto de Damasco tuvo una experiencia positiva y que durante su estancia percibió la cordialidad en el trato y el interés de los sirios por dar la bienvenida tanto a los visitantes extranjeros como a los expatriados.
Al-Asiri explicó que sus recorridos por la capital le permitieron descubrir la riqueza cultural e histórica de Damasco y consideró que la vida cotidiana en la ciudad difiere de la imagen que durante años llegó al exterior y que, según dijo, se centró principalmente en la guerra.
Añadió que su contacto con los sirios le permitió conocer distintos aspectos de la cultura local, desde la gastronomía hasta las costumbres, las tradiciones y la arquitectura.
En su opinión, la Feria Internacional de Damasco ofrece una muestra de esa diversidad mediante la participación de numerosos países y culturas junto con la presencia siria.
Al-Asiri afirmó que su experiencia la impulsa a animar a extranjeros de distintos países a visitar Damasco y conocerla directamente. También destacó los atractivos naturales y turísticos de la costa siria, especialmente en Latakia y Tartús.
Lo que vi fue diferente de lo que escuché
A su vez, Azhar Raza, propietario de una empresa de confección en Pakistán, afirmó que su participación en la feria representa una oportunidad para conocer el mercado sirio y establecer nuevas relaciones comerciales.
Expresó su esperanza de encontrar oportunidades de trabajo y cooperación con empresas sirias y explicó que esta es su primera visita al país.
Raza indicó que la impresión que se formó tras llegar a Siria fue positiva y describió a los sirios como “amables, cooperativos y bondadosos”.
Añadió que su presencia en la feria le permitió observar el nivel de actividad y cooperación entre los participantes y aseguró que lo que vio sobre el terreno fue diferente de la información que había escuchado antes de su visita.
La feria, puerta de entrada al intercambio económico y cultural
La participación de delegaciones extranjeras en la Feria Internacional de Damasco no se limita a la actividad comercial y a los encuentros entre empresas, sino que el evento también ofrece un espacio de contacto directo con la sociedad siria y permite conocer distintos aspectos de la vida y la cultura locales.
Esta presencia internacional brinda a los participantes la posibilidad de formarse sus propias impresiones a partir de lo que observan tanto en los pabellones de la feria como en Damasco y, posteriormente, transmitir esa experiencia en sus respectivos países, ya sea mediante relaciones comerciales, medios de comunicación o plataformas de redes sociales.
La 63.ª edición de la Feria Internacional de Damasco comenzó el pasado 26 de agosto y es la segunda que se celebra tras la liberación de Siria y la caída del régimen depuesto.
El evento se prolongará hasta el 4 de septiembre y cuenta con la participación de alrededor de 1.000 entidades y empresas locales, árabes e internacionales, en representación de cerca de 60 países, en una de las principales citas económicas internacionales que acoge Siria.
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