Ginebra, 2 jun (SANA) El cierre del estrecho de Ormuz podría afectar a cerca de mil millones de personas que viven en economías vulnerables, advirtió este martes la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
En un informe, el organismo señaló que los países con economías más frágiles figuran entre los más expuestos a las consecuencias del aumento de los precios de la energía. De los 75 países clasificados como menos desarrollados o pequeños Estados insulares en desarrollo, 65 dependen de las importaciones de petróleo.
Según la UNCTAD, un incremento sostenido de los precios energéticos elevaría los costes de importación y obligaría a muchos gobiernos a elegir entre financiar las facturas de combustible o mantener el gasto en servicios públicos esenciales.
El informe estima que una subida del 50 % en los precios del petróleo, en comparación con los niveles registrados en 2024, incrementaría en unos 20.000 millones de dólares anuales la factura petrolera de estas economías.
La organización también alertó de que el aumento de los costes de importación podría ampliar los déficits por cuenta corriente, presionar los tipos de cambio y endurecer las condiciones de financiación, con el consiguiente impacto sobre el crecimiento económico, especialmente en países con escaso margen fiscal.
La advertencia se produce en un contexto de fuerte volatilidad en los mercados energéticos internacionales, marcada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. El conflicto ha impulsado los precios del crudo y alimentado las preocupaciones sobre una posible desaceleración económica global.
Por el estrecho de Ormuz transitan diariamente alrededor de 20 millones de barriles de petróleo. Su cierre ha provocado un aumento de los costes de transporte y seguros marítimos, además de una subida de los precios del crudo, reforzando los temores sobre sus repercusiones para la economía mundial.
okz