Capitales, 5 abr (SANA) La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó un segundo aumento mensual consecutivo en los precios mundiales de los alimentos, impulsado principalmente por el impacto del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán en los costos de la energía y los fertilizantes.
El organismo indicó que el encarecimiento de la energía, agravado por las tensiones geopolíticas, ha elevado los costos de producción y transporte, lo que se refleja en el Índice de Precios de los Alimentos, que registró un incremento del 1% interanual.
Agregó, aunque el suministro global se mantiene estable por ahora, crece la preocupación por las futuras cosechas y la presión sobre los mercados internacionales.
El director del Departamento de Economía Agroalimentaria de la FAO, David George Laborde, explicó a Euronews que el principal desafío radica en el efecto del conflicto sobre los insumos agrícolas: “El problema no es lo que consumimos hoy, sino el impacto en la producción de los alimentos que necesitaremos en el futuro”.
El riesgo de un cierre prolongado de Hormuz
Laborde advirtió que aproximadamente un tercio de los fertilizantes del mundo transita por el Estrecho de Ormuz, además de cerca del 20% del gas natural utilizado en su producción.
En ese sentido, señaló que una interrupción prolongada en esta vía estratégica podría reducir la siembra y el uso de fertilizantes, afectando la producción agrícola y elevando aún más los precios.
Este escenario representa una amenaza directa para la seguridad alimentaria mundial, especialmente en países importadores que dependen de los mercados internacionales para garantizar su producción.
Mercados mundiales y suministro actual
A diferencia de crisis anteriores, como la generada por la guerra en Ucrania, los precios no han registrado aumentos abruptos gracias a la disponibilidad de reservas y buenas cosechas recientes en regiones clave.
Sin embargo, persisten factores de incertidumbre, entre ellos el costo de los fertilizantes y fenómenos climáticos como El Niño, que podrían provocar sequías y afectar la producción.
Perspectivas y advertencias
El funcionario de la FAO alertó que la prolongación del conflicto podría obligar a los agricultores a reducir el uso de insumos o el tamaño de sus cultivos, lo que impactaría la producción global y mantendría la presión sobre los precios durante 2026.
Asimismo, el aumento de los costos energéticos y del transporte seguiría repercutiendo en los mercados, especialmente en Europa y otras regiones importadoras.
En conjunto, la FAO advierte que esta tendencia evidencia la vulnerabilidad de las cadenas de suministro alimentarias frente a las tensiones geopolíticas, lo que hace necesario reforzar la cooperación internacional para garantizar el abastecimiento y mitigar los riesgos para la seguridad alimentaria mundial.
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