Damasco, 22 jun (SANA) La ciudad de Damasco acogió celebraciones por el Día de la Música, organizadas por la Asociación de Arte Renacentista bajo los auspicios del Ministerio de Cultura.
El programa incluyó tres veladas musicales que combinaron estilos orientales y occidentales, con la participación de conjuntos sirios y una amplia asistencia de público.
Una velada internacional en la Ópera
La Ópera de Damasco fue escenario de una velada protagonizada por el Coro de la Escuela Francesa, dirigido por Hanin Al-Halabi, y la Orquesta Dixieland, bajo la dirección del maestro Dalama Shehab. Los intérpretes ofrecieron un repertorio en inglés y francés ante un público oficial y diplomático.
En la apertura, el encargado de negocios de la Embajada de Francia en Damasco, Jean-Baptiste Favre, subrayó la riqueza del patrimonio cultural sirio y el papel de la música como componente esencial de su civilización.
Destacó asimismo la importancia del intercambio cultural para fortalecer los vínculos entre los pueblos y celebró la reactivación del evento tras la reapertura de la misión diplomática.
El maestro Dalama Shehab afirmó que la edición de este año ha reunido a estudiantes de la Escuela Francesa y jóvenes cantantes en un programa que abarca repertorio occidental y francés, recuperando el formato de conciertos al aire libre característico del Festival de la Música.
Presentaciones de Juventud y Patrimonio en el Hotel Talisman
En el Hotel Talisman tuvo lugar una segunda velada con las actuaciones de Panic Band, Shal y Fi y otros conjuntos, que interpretaron piezas orientales y occidentales, además de canciones sirias contemporáneas y tradicionales.
El artista Ali Qaddour destacó que la participación buscó poner en valor el patrimonio musical sirio y acercarlo a nuevas audiencias, en una propuesta que refuerza la música como lenguaje cultural compartido.
Una velada oriental en el Palacio Azem
El histórico Palacio Azem acogió una velada de música oriental interpretada por la Banda Troupe, en presencia de personalidades diplomáticas, artistas y público aficionado.
El concierto se integró en el entorno arquitectónico del palacio, cuyas arcadas y patios aportaron una dimensión patrimonial a la experiencia artística, reforzando el vínculo entre música y memoria cultural.
La representante de la Asociación de Arte Renacentista, Lama Antakya, destacó que la elección de espacios históricos busca acercar las artes al público en escenarios de alto valor simbólico. La artista Linda Bitar, acompañada por su conjunto, interpretó obras de referentes como Fairouz y Dalida Rahma, logrando una destacada acogida del público.
La Fiesta de la Música, celebrada cada 21 de junio, nació en Francia en 1982 y se ha extendido a numerosos países como una jornada dedicada a la difusión musical en espacios abiertos.
Las actividades en Damasco reflejan, según los organizadores, el compromiso con la promoción de las artes y el intercambio cultural, reafirmando la música como un lenguaje universal de encuentro entre los pueblos.






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