Damasco, 25 feb (SANA) Elaborado a base de albaricoque, el Qamar al‑Din mantiene su presencia como uno de los elementos más tradicionales en las mesas sirias durante el mes de ayuno de Ramadán.
Su preparación parte de los albaricoques cultivados en el campo de Damasco, especialmente en la zona de Ghouta, donde la fruta se transforma en una pasta que luego se seca en forma de finas láminas para su conservación. Este producto, cuya historia se remonta a varios siglos, convirtió a la capital siria en un centro destacado de producción y exportación hacia otros países árabes.
El Qamar al‑Din se consume de distintas formas: como dulce para comer directamente o como láminas que se disuelven para preparar la bebida, una presencia habitual en la mesa del iftar y considerada una de las favoritas durante el mes sagrado.
Hala Daoud, directora del Programa de Nutrición del Ministerio de Salud, explicó que esta bebida es rica en vitaminas y minerales esenciales. Entre ellos figuran la vitamina A, beneficiosa para la vista y la piel, y la vitamina C, que actúa como antioxidante y refuerza el sistema inmunitario. También aporta magnesio y calcio, fundamentales para la salud ósea, además de fibra dietética que favorece la digestión y previene el estreñimiento.
Cabe destacar que la región de Ghouta destaca por la calidad de sus albaricoques y por unas condiciones climáticas favorables —con niveles de humedad inferiores al 15 %—, factores que han consolidado su fama como uno de los principales centros de producción de Qamar al‑Din en Siria.
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