Damasco, 26 sep (SANA) Siria atraviesa desde hace casi dos años un proceso de transición centrado en reconstruir la confianza entre los ciudadanos y el Estado y establecer instituciones nacionales cuyo funcionamiento se sustente en la Constitución y el Estado de derecho, después de décadas en las que las estructuras constitucionales y jurídicas quedaron sometidas al poder del régimen derrocado.
Hitos de la transición política e institucional
Este proceso comenzó con la conferencia celebrada el 29 de enero de 2025, en la que se anunció la victoria de la revolución y se designó a Ahmad al-Sharaa para dirigir el país durante la etapa de transición.

En aquel encuentro se decidió derogar la Constitución de 2012, suspender las leyes de excepción y disolver la Asamblea del Pueblo, el Partido Baaz, el Ejército y los aparatos de seguridad del depuesto régimen, así como diversas facciones militares y entidades políticas y civiles revolucionarias, con el objetivo de integrarlas posteriormente en las instituciones estatales.
El 25 de febrero se celebró la Conferencia de Diálogo Nacional, con representantes de distintos sectores de la sociedad siria. Sus 18 conclusiones finales situaron entre las prioridades la unidad nacional, la justicia transicional, la ciudadanía y el respeto al Estado de derecho.
El 13 de marzo de 2025, el presidente al-Sharaa firmó la Declaración Constitucional, elaborada a partir de las conclusiones de esa conferencia. Su artículo 42 estableció la reconstrucción de las instituciones públicas y el fortalecimiento del Estado de derecho y del buen gobierno.
De este modo, la reorganización del Estado quedó vinculada no solo a la creación de nuevas estructuras, sino también a la forma en que estas deben funcionar y prestar servicio a los ciudadanos.
El 29 de marzo se anunció la formación del nuevo gabinete de la República Árabe Siria. Durante la ceremonia, Al-Sharaa afirmó que el país entraba en una nueva etapa y señaló que la unidad nacional y la constitución del Ejecutivo reflejaban la voluntad común de construir un nuevo Estado.
Justicia transicional y personas desaparecidas
La atención al legado de las violaciones cometidas durante el régimen depuesto pasó también a formar parte del proceso institucional.
El 17 de mayo de 2025, el presidente al-Sharaa promulgó el Decreto n.º 19, mediante el cual se creó la Comisión Nacional para los Desaparecidos, encargada de investigar y esclarecer el destino de las personas desaparecidas y de las víctimas de desaparición forzada, además de brindar apoyo a sus familiares.
Ese mismo día se emitió el Decreto n.º 20, que estableció la Comisión Nacional de Justicia Transicional, responsable de investigar graves violaciones atribuidas al régimen derrocado, exigir responsabilidades a sus autores y trabajar en mecanismos de reparación para las víctimas.
La creación de ambas entidades trasladó estos expedientes a organismos especializados dentro de la estructura institucional del Estado.
Unidad nacional e integración
La construcción de las nuevas instituciones estuvo acompañada por medidas destinadas a reforzar la unidad nacional y la igualdad entre los ciudadanos.
El acuerdo firmado el 10 de marzo de 2025 entre el presidente al-Sharaa y Mustafa Khalil Abdi, conocido como Mazloum Abdi, contempló la integración de las instituciones civiles y militares del noreste de Siria en la estructura estatal y el reconocimiento de los derechos de los ciudadanos kurdos sirios.

Posteriormente, el 16 de enero de 2026 se promulgó el Decreto Presidencial n.º 13, que reafirmó que los kurdos sirios forman parte integrante del tejido nacional y que su identidad cultural y lingüística constituye un componente de la identidad siria.
El proceso continuó tras el acuerdo del 29 de enero y culminó, según el texto, con el anuncio de la disolución de las FDS como formación militar el 25 de agosto de 2026.
Completar el marco constitucional y legislativo
Otro paso en la construcción institucional se produjo a comienzos de julio de 2026 con el Decreto n.º 149, que estableció la creación del Tribunal Constitucional Supremo, definió sus competencias y dispuso el nombramiento de sus miembros.
Entre sus principales funciones figura supervisar la constitucionalidad de las leyes y los reglamentos.
El 12 de julio, la Asamblea del Pueblo celebró su primera sesión desde la liberación, en un nuevo paso para completar las instituciones previstas en la Declaración Constitucional y fortalecer la labor legislativa vinculada a la reconstrucción del país.
Instituciones basadas en responsabilidad y competencia
El presidente al-Sharaa ha señalado en distintos discursos y entrevistas que la etapa actual busca consolidar un Estado sustentado en instituciones, leyes, responsabilidad y competencia.
Durante su participación en el 80.º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, en septiembre de 2025, afirmó que la reconstrucción de Siria pasa por establecer un Estado regido por normas que garanticen los derechos y las libertades de todos los ciudadanos.

En la primera sesión de la Asamblea del Pueblo, al-Sharaa sostuvo asimismo que el país avanzaba hacia una fase de consolidación institucional e instó a sus miembros a convertir el órgano legislativo en un espacio basado en el diálogo y el respeto a la ley.
Afianzar el principio de legalidad
El 15 de septiembre de 2026, durante su intervención en la Cumbre de Medios Árabes celebrada en Dubái, el mandatario explicó que la rehabilitación de las instituciones comenzó desde los primeros momentos de la nueva etapa.
Señaló que reformar estructuras existentes puede resultar más complejo que construirlas desde cero y afirmó que la toma de decisiones no depende exclusivamente de la Presidencia, sino que involucra a equipos de trabajo, la Asamblea del Pueblo y la ciudadanía.

Una semana después, durante una sesión de diálogo organizada por el Atlantic Council en Nueva York, al-Sharaa indicó que durante los próximos cinco años se trabajará para consolidar el respeto a la ley y evitar la concentración del poder en una sola persona.
Según explicó, el objetivo es que las instituciones ejerzan plenamente sus competencias conforme a la Constitución y la legislación vigente.
El presidente también se refirió a la cooperación con distintos países para fortalecer las capacidades institucionales mediante programas de formación e intercambio de conocimientos, y reiteró que la Presidencia no constituye un objetivo en sí mismo, sino un medio para servir a la población y promover el desarrollo.
El proceso de transición sirio avanza así sobre varios ejes paralelos: completar las estructuras constitucionales y legislativas, abordar el legado de las violaciones mediante mecanismos especializados, reforzar la unidad nacional y consolidar instituciones capaces de desempeñar sus funciones conforme a la ley.
rsh