Washington, 5 sep (SANA) Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign sugiere que el consumo de fibra soluble de maíz podría estar asociado con mejoras en determinadas funciones de atención y con cambios en la microbiota intestinal, lo que apunta a una posible relación entre la alimentación, la salud intestinal y el funcionamiento cerebral.
Según publicó The Journal of Nutrition, el estudio incluyó a 42 adultos sanos de entre 45 y 75 años que participaron en un ensayo aleatorizado, doble ciego y cruzado. Durante cuatro semanas consumieron diariamente 18 gramos de fibra soluble de maíz y, en otro periodo de duración similar, recibieron el tratamiento de control.
Los resultados mostraron una mejora en la velocidad de respuesta en pruebas destinadas a evaluar la capacidad de concentración y de ignorar distracciones. Asimismo, los investigadores observaron un aumento de casi cuatro veces en la presencia de bacterias del género Parabacteroides en el intestino.
No obstante, los análisis no demostraron que los cambios en la microbiota fueran la causa directa de la mejora del rendimiento cognitivo. Los autores señalaron, en cambio, una posible asociación entre el consumo de esta fibra, determinadas modificaciones en la composición bacteriana intestinal y algunas funciones relacionadas con la atención.
El estudio sugiere que parte de los beneficios de la fibra dietética podría estar relacionada con la interacción entre el intestino y el cerebro, aunque los investigadores consideran necesarios trabajos más amplios para determinar los mecanismos implicados y confirmar si los resultados pueden generalizarse a otros grupos de población.
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