Jerusalén ocupada, 1 ago (SANA) El presidente del Consejo Nacional Palestino, Rouhi Fattouh, afirmó este sábado que la destrucción de almacenes de medicamentos y suministros médicos por parte de las fuerzas de ocupación israelíes en Deir al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza, constituye un nuevo crimen de guerra.
En un comunicado difundido por la agencia palestina WAFA, Fattouh señaló que este hecho se suma al historial de crímenes cometidos contra la población civil y la infraestructura sanitaria de la Franja.
El dirigente palestino explicó que la destrucción de los almacenes se produce en el contexto de los continuos bombardeos contra viviendas habitadas, el asesinato de niños, mujeres y otros civiles, así como la demolición de barrios residenciales.
A su juicio, estas acciones forman parte de una política sistemática de castigo colectivo destinada a agravar la catástrofe humanitaria en Gaza, y representan una violación flagrante del derecho internacional humanitario y de los Convenios de Ginebra.
Fattouh añadió que el Gobierno israelí, encabezado por Benjamín Netanyahu, sabotea deliberadamente el acuerdo de El Cairo relativo al paso a la segunda fase, al intensificar su agresión, cometer nuevos crímenes y explotar el derramamiento de sangre palestina y la destrucción de Gaza para garantizar su supervivencia política y mejorar su posición electoral.
Asimismo, instó al Gobierno de Estados Unidos, en su condición de promotor del acuerdo, y a la comunidad internacional a adoptar medidas inmediatas para detener estos crímenes, proteger a la población civil y levantar el bloqueo impuesto a la Franja de Gaza, que, según afirmó, provoca cada día más sufrimiento y nuevas catástrofes.
El pasado 28 de julio, Fattouh había señalado que los ataques del Gobierno israelí contra viviendas e instalaciones palestinas en pueblos y ciudades de Cisjordania, junto con la violencia de los colonos y las violaciones del Ejército israelí, forman parte de un proyecto integral de asentamientos.
Según explicó, ese proyecto busca avanzar en la anexión progresiva del territorio, el desplazamiento forzado y el desalojo de los habitantes originarios de sus tierras.
Las fuerzas de ocupación israelíes continúan sus incursiones y ataques contra la Franja de Gaza, que han causado decenas de miles de muertos y heridos.
La guerra de exterminio israelí también ha provocado una grave catástrofe humanitaria debido a la destrucción masiva de viviendas e infraestructuras, el colapso de los servicios y la prohibición de la entrada de ayuda humanitaria y materiales para la reconstrucción, pese a que el acuerdo de alto el fuego estipula que su acceso debe permitirse sin restricciones.
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