Londres, 1 ago (SANA) Un estudio científico concluyó que el cambio climático provocado por la actividad humana ha aumentado de forma significativa la probabilidad y la intensidad de los incendios forestales en Europa, en medio de una de las temporadas de fuegos más graves que ha vivido el continente en los últimos años.
La investigación, elaborada por la iniciativa World Weather Attribution, señala que el cambio climático duplicó la probabilidad de que se registren condiciones meteorológicas favorables para los incendios en el suroeste de Francia, mientras que en el centro de España ese riesgo se multiplicó al menos por veinte.
El informe, publicado el jueves en el portal de la iniciativa, indica además que la severidad de las condiciones climáticas que favorecen la propagación del fuego aumentó hasta un 50 % entre 2016 y 2025 respecto al periodo de referencia 1981-2010. Asimismo, el número de días de alto riesgo durante el verano alcanzó unos 25 días en la última década.
Los autores advierten de que la ocurrencia simultánea de grandes incendios en varios países europeos dificulta la coordinación de las labores de extinción y la respuesta a las emergencias, además de incrementar los costes asociados a la gestión de desastres.
La climatóloga Andrea Ribeiro, coautora del estudio, afirmó que la coincidencia de incendios forestales en múltiples regiones demuestra que el cambio climático de origen humano no solo incrementa la probabilidad de incendios más intensos, sino que también favorece que ocurran al mismo tiempo.
Por su parte, la investigadora Claire Barnes, especialista en fenómenos meteorológicos extremos y cambio climático del Centro de Política Ambiental del Imperial College de Londres, sostuvo que los incendios que afectan actualmente a Europa constituyen una evidencia del creciente impacto del calentamiento global provocado por la actividad humana.
Según el estudio, los incendios forestales registrados este año en Europa han devastado más de 120.000 hectáreas y obligado a evacuar a unas 300.000 personas. En Francia, uno de los incendios evolucionó hasta convertirse en una «tormenta de fuego», generando rayos que originaron nuevos focos, mientras que en la isla griega de Creta tres bomberos murieron durante las labores de extinción.
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