Damasco, 14 jul (SANA) La Comisión Siria de Energía Atómica y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) inauguraron este martes un sistema de braquiterapia en el Hospital Universitario Al-Biruni de Damasco, destinado principalmente al tratamiento de tumores ginecológicos.
El equipo, instalado en coordinación con el Ministerio de Educación Superior e Investigación Científica, permite administrar radiación directamente en el tumor, lo que aumenta la precisión del tratamiento y reduce la exposición de los tejidos sanos.
A la ceremonia asistieron el director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi; el presidente de la Comisión Siria de Energía Atómica, Mudar al-Akleh, y la viceministra de Educación Superior para Asuntos Administrativos, Abeer Qudsi.
Al-Akleh afirmó que la incorporación del sistema representa un paso importante para reforzar las capacidades terapéuticas y de investigación de Siria en oncología, dentro de la iniciativa «Rayos de Esperanza» promovida por el OIEA.
Asimismo, destacó que la cooperación con el organismo internacional permitirá modernizar la infraestructura de medicina nuclear y radioterapia y ampliar el uso pacífico de las tecnologías nucleares en beneficio de los pacientes.
Grossi señaló que el OIEA continuará proporcionando equipos y programas de capacitación a Siria, y anunció que trabaja en el suministro de un tomógrafo computarizado y un equipo PET/TC como parte de los proyectos de cooperación en curso.
Primer equipo de este tipo en Siria
El director de Aplicaciones Médicas de la Radiación de la Comisión, Ahmad al-Khadir, explicó que se trata del primer sistema de estas características instalado en el país y que será utilizado para tratar cánceres de cuello uterino, endometrio y vagina.
Por su parte, el director general del Hospital Al-Biruni, Radwan al-Ahmad, indicó que la instalación estuvo precedida por la preparación de la infraestructura necesaria y por un programa de capacitación del personal médico, que continuará con apoyo del OIEA.
El jefe del Departamento de Radioterapia del hospital, Hussein Sabbagh, señaló que el sistema reduce el tiempo de las sesiones y permite atender a un mayor número de pacientes con menos efectos secundarios.
Según sus estimaciones, el equipo podrá ofrecer tratamiento gratuito a entre 550 y 600 pacientes al año. El hospital diagnostica anualmente entre 650 y 700 casos de cáncer de cuello uterino, de los cuales alrededor del 80 % requiere braquiterapia.
La especialista Elham al-Khattab explicó que la fuente radiactiva se coloca dentro o muy cerca del tumor, lo que permite suministrar una dosis elevada en poco tiempo y proteger en mayor medida los tejidos circundantes.
La instalación forma parte de los esfuerzos de Siria y del OIEA para ampliar el acceso a tratamientos oncológicos avanzados y mejorar los servicios de radioterapia en el país.



