Nueva York, 7 abr (SANA) El Consejo de Seguridad de la ONU no logró aprobar este martes un proyecto de resolución sobre la apertura del estrecho de Ormuz, tras el veto de Rusia y China, pese a contar con el respaldo de la mayoría de los miembros.
La iniciativa, presentada por Baréin en nombre de varios países del Golfo y Jordania, obtuvo el apoyo de 11 de los 15 integrantes del Consejo, mientras que Pakistán y Colombia se abstuvieron.
Postura de los países del Golfo
El ministro de Asuntos Exteriores de Baréin, Abdullatif Al-Zayani, advirtió que el rechazo de la resolución envía un mensaje negativo sobre la seguridad de la navegación internacional.
Según señaló, el objetivo del texto era garantizar la libre circulación en esta vía marítima estratégica y evitar su uso como instrumento de presión.
Críticas de Estados Unidos y aliados
El embajador estadounidense ante la ONU, Michael Waltz, expresó su apoyo a los países del Golfo y criticó el uso del veto por parte de Moscú y Pekín.
Asimismo, responsabilizó a Irán de la escalada en la región, al acusarlo de atacar intereses estadounidenses y buques comerciales.
En la misma línea, representantes europeos advirtieron de las consecuencias económicas globales de una interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz y pidieron reforzar la seguridad marítima.
Rusia y China alegan falta de equilibrio
Rusia y China justificaron su veto al considerar que el proyecto de resolución era parcial y no abordaba las causas profundas de la crisis.
El representante ruso, Vasili Nebenzya, señaló que el texto ignoraba el impacto de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, mientras que su homólogo chino, Fu Cong, abogó por una solución basada en el diálogo.
Llamados al diálogo
Pakistán reiteró la necesidad de restablecer el tráfico en el estrecho y pidió dar prioridad a los esfuerzos diplomáticos para reducir la tensión.
Por su parte, Irán calificó el proyecto de resolución de sesgado y defendió que sus acciones se enmarcan en el derecho a la legítima defensa.
La crisis en el estrecho de Ormuz se intensificó tras el inicio del conflicto regional a finales de febrero, lo que ha elevado la preocupación internacional por la seguridad energética y la estabilidad del comercio marítimo.
r.sh