Damasco, 28 mar (SANA) En la llanura de Ghab, donde el agua modela la fertilidad, Qastoun se impone como algo más que un asentamiento: es un tapiz histórico. Su paisaje reúne, en capas superpuestas, una continuidad que se extiende desde la época precristiana hasta la actualidad.
Una ubicación estratégica entre Hama e Idlib
La localidad se ubica en la margen oriental del río Orontes, a unos 80 kilómetros al noroeste de Hama y a 35 kilómetros al suroeste de Idlib. Esa posición la sitúa en una de las regiones agrícolas más ricas de Siria, donde la vida y la economía han dependido históricamente del agua y de la tierra cultivable.
Civilizaciones superpuestas: del origen al legado
Un estudio titulado «Montículos arqueológicos en la llanura de Ghab» señalaba que la evidencia en Qastoun muestra huellas de asentamientos humanos antiguos. El gran montículo arqueológico de la zona —uno de los más antiguos y extensos de la llanura— conserva en sus estratos señales de sucesivas civilizaciones, desde la Edad de Piedra hasta etapas posteriores.
En la Edad de Hierro, Qastoun era conocido como «Qatun» o «Qattan». Además, aparece mencionada en textos asirios hallados en Kültepe (Anatolia), uno de los centros más importantes del antiguo comercio asirio. Esto sugiere que, desde temprano, el lugar estuvo integrado en redes culturales y de intercambio del Antiguo Cercano Oriente, tal como apuntan los estudios sobre esos textos.
Qastoun en el patrimonio: fortaleza, nombre y significado
Qastoun figura en los escritos de geógrafos e historiadores árabes. En su Diccionario Geográfico, Yaqut al-Hamawi la menciona como: «Una fortaleza en al-Ruj, parte de la región de Alepo». La referencia apunta a su papel defensivo dentro del área histórica de al-Ruj durante la era ayubí, reflejando su importancia militar y administrativa.
Por su parte, en Lisan al-Arab, Ibn Manzur vincula el término «Qastoun» con «Qist», una medida para líquidos. Esta relación abre la puerta a la hipótesis de que el nombre pudiera estar ligado a alguna actividad económica antigua; aun así, la interpretación se mantiene en el terreno de la especulación lingüística.
Agua, piedra y vida cotidiana: monumentos de continuidad
El poblado conserva rasgos materiales que combinan historia y geografía. Entre sus elementos destaca el palomar, un modelo arquitectónico asociado a los estilos de vida rurales tradicionales. También se menciona una antigua casa de época otomana, como evidencia de la continuidad del asentamiento en la zona.
Qastoun cuenta además con el antiguo manantial Ain Sharrouf, cercano a un río que atraviesa la localidad de este a oeste. En algunos tramos se aprecian adoquines, indicio de un uso prolongado del espacio. Asimismo, un camino de piedra habría conectado Qastoun con Jisr al-Shughour al norte y con al-Suqaylabiyah al sur, reforzando su papel como nodo territorial.
Infraestructura hídrica: técnicas antiguas y canales tradicionales
El arqueólogo francés Georges Tat, en el libro «El campo del norte de Siria desde el siglo II al VII d. C.», menciona la existencia de un túnel —probablemente relacionado con el agua— que se extendía desde Jabal al-Zawiya hasta la ciudad. El dato sugiere el desarrollo de técnicas de gestión del agua a lo largo de los siglos. A ello se suma la presencia de canales de irrigación tradicionales dispersos en las riberas del Orontes, una señal de la relación duradera entre el ser humano y la tierra.
Un dinámico centro agrícola
Cerca de la ciudad se encuentra la presa de Qastoun, con una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 27 millones de metros cúbicos. El enclave se ha consolidado como un destino turístico popular, en parte por su ubicación: el embalse se construyó en un sitio antiguamente conocido como “Al-Qarqa”, un bosque de álamos y sauces famoso por su avifauna.
Qastoun se apoya en fértiles llanuras y en un clima templado, con una precipitación media anual de unos 450 mm. En consecuencia, la agricultura es la actividad central de sus habitantes. A ella se suman la ganadería y algunas artesanías locales, según informes publicados en años anteriores sobre la llanura de Al-Ghab.
Entre sus cultivos figuran algodón, trigo, legumbres y remolacha azucarera. Esta producción se beneficia de una red de riego conectada al río Orontes, un elemento que refuerza el papel de Qastoun dentro del sistema agrícola de la región.
Población y peso regional antes de 2011
Antes de 2011, la población de la ciudad era de aproximadamente 16 mil habitantes, de acuerdo con datos de la Oficina Central de Estadística. Con ese tamaño, Qastoun fue la ciudad más grande del subdistrito de Al-Ziyara, y también un centro vital para la zona rural circundante.
Aunque su afiliación administrativa se vinculaba con la gobernación de Hama, la ciudad mantenía una posición sensible por su proximidad a la frontera con Idlib.
Historia viva entre la tierra y la memoria
Qastoun encarna un modelo representativo de las ciudades de la llanura de Al-Ghab, donde las capas de la historia se entrelazan con el ritmo de la vida cotidiana. En ese marco, la tierra—con sus tesoros de antigüedades y recursos— funciona como testimonio de la capacidad del territorio sirio para preservar su memoria.
En la convergencia de pasado y presente, Qastoun se presenta como un espacio para leer una historia no interrumpida y como un potencial aún por desarrollar.
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