Damasco, 12 feb (SANA) La alcaravea ocupa un lugar destacado en el patrimonio social de Siria. Es uno de los rituales más representativos que acompañan el nacimiento de un bebé y simboliza la alegría colectiva por la llegada del nuevo integrante de la familia. Más que un postre ofrecido a los invitados, esta tradición encarna un entramado de valores sociales y religiosos que fortalecen los vínculos de afecto, solidaridad y pertenencia dentro de la comunidad.
Ingredientes y preparación
La alcaravea se elabora a partir de semillas de alcaravea (Carum carvi), que se hierven con azúcar hasta obtener una textura espesa y homogénea. La mezcla se vierte en platos o recipientes individuales y se cubre con coco rallado y frutos secos como nueces, almendras y pistachos. También se añaden confites y dulces de colores para darle un aspecto festivo.
En muchas ocasiones, el nombre del recién nacido y su fecha de nacimiento se escriben sobre la superficie con chocolate o caramelos, aportando un toque personalizado que resalta la importancia del acontecimiento. La alcaravea se distribuye en pequeños cuencos decorados entre familiares, vecinos y amigos, y algunas familias la preparan en grandes cantidades para ofrecerla durante varios días de visitas y felicitaciones.

Salud y simbolismo social
En la medicina tradicional, la alcaravea es conocida por sus propiedades digestivas. Se cree que ayuda a la madre a recuperarse tras el parto, alivia los cólicos y favorece la digestión, lo que añade un componente saludable a su carácter celebratorio.
Desde el punto de vista social, la preparación y el reparto de la alcaravea constituyen una ocasión para que las mujeres se reúnan en el hogar familiar, intercambien buenos deseos y bendiciones para el recién nacido, y compartan momentos de alegría en un ambiente íntimo y cálido. Esta celebración suele realizarse una semana después del nacimiento y es conocida como “la semana del recién nacido”.
Una planta aromática con historia
La alcaravea es una planta herbácea aromática y medicinal originaria de la cuenca mediterránea, aunque también está ampliamente extendida en Europa central y septentrional. En algunas regiones recibe nombres populares como “naqr” o “taqrad”. Sus semillas contienen aceites esenciales que les confieren un aroma intenso y un sabor característico, razón por la cual se utilizan tanto en la cocina como en la medicina popular, especialmente para tratar trastornos digestivos.

Tradiciones del nacimiento en Siria
La alcaravea forma parte de un conjunto más amplio de costumbres asociadas al nacimiento en Siria, donde se combinan prácticas sociales y religiosas. Una de las más conocidas es la preparación del “maghli”, una bebida caliente a base de canela adornada con frutos secos, que se ofrece a los visitantes como símbolo de celebración.
También es habitual la entrega del “nuqut”, un regalo destinado al recién nacido que puede consistir en una moneda de oro —tradicionalmente media lira—, dinero en efectivo o ropa. En algunos casos, la pieza de oro se fija a la “rashqa” o la “laqlafa”, adornos que forman parte de la vestimenta del bebé.
Rituales de los primeros días
Entre las prácticas tradicionales se encuentra el baño del recién nacido con agua y sal, un gesto simbólico que representa fortaleza y protección. El bebé es envuelto cuidadosamente en una tela para proporcionarle seguridad, y se coloca cerca de él una cuenta azul o un amuleto con forma de mano con versículos coránicos, como protección frente al mal de ojo.
En el ámbito religioso, es costumbre recitar el adhan, la llamada a la oración, en el oído del recién nacido poco después del parto. Asimismo, se celebra la “aqiqah”, que consiste en sacrificar un animal y distribuir su carne entre familiares y personas necesitadas. En el caso de los varones, la circuncisión se festeja con reuniones familiares y expresiones de júbilo.

Cuidados de la madre y la visita de los cuarenta días
Durante el puerperio, la madre recibe una atención especial. Se le prepara una comida tradicional conocida como “mesa de salvación”, que suele incluir platos nutritivos como hígado y bazo, considerados beneficiosos para recuperar fuerzas tras el parto.
Cuando la madre y el bebé salen por primera vez de casa, generalmente después de cuarenta días, para visitar a la familia materna, en una tradición conocida como “Bardat al-Rajul”, el recién nacido recibe nuevos obsequios. Esta visita simboliza la renovación de la alegría y el fortalecimiento de los lazos familiares.
Entre tradición y modernidad En los últimos años, la presentación de la alcaravea decorada ha incorporado elementos modernos, como envases personalizados, diseños temáticos y combinaciones de colores acordes al sexo del bebé. Sin embargo, pese a estas innovaciones, la esencia de la tradición permanece intacta.
La alcaravea decorada sigue siendo un símbolo de celebración colectiva y de continuidad cultural, una expresión viva de la identidad siria que se transmite de generación en generación como parte esencial de la bienvenida a una nueva vida.
Esraa Dubian/ fm


