Londres, 29 oct (SANA) Una investigación exclusiva realizada por la agencia Reuters y publicada este jueves reveló que Irán ha creado una amplia red de entidades militares y financieras secretas, integrada por más de 5.000 organismos vinculados al Ministerio de Defensa, que se han utilizado para importar equipos, explosivos, componentes para misiles y camiones pesados por un valor de al menos 2.000 millones de dólares desde enero de 2025, eludiendo las sanciones occidentales y el bloqueo naval estadounidense.
La investigación explicó que los nombres de estas entidades comienzan con la abreviatura “WADJA”, que hace referencia al Ministerio de Defensa iraní, y que conforman un sistema financiero y militar interconectado cuyas actividades pudieron rastrearse mediante registros bancarios y documentos de importación que se remontan a 2016.
Algunas de estas entidades están vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y a instituciones económicas semiestatales conocidas como bonyads.
Una red internacional secreta
La investigación se basó en miles de registros bancarios y gubernamentales iraníes, documentos de registro de empresas y datos de importación, y sacó a la luz una red internacional que utiliza empresas pantalla e intermediarios en el extranjero para adquirir equipos y transportarlos a Irán por tierra, mar y aire.
Entre las entidades de esta red destaca una identificada con el número “WADJA 346428”, que importó, entre enero de 2025 y junio de 2026, equipos militares, componentes para el combustible de misiles, explosivos, piezas de armamento y camiones pesados que pueden utilizarse como plataformas móviles de lanzamiento de misiles.
Según los datos, la mayoría de los envíos fueron clasificados como equipos militares y quedaron exentos de aranceles aduaneros. Entretanto, expertos señalaron que muchos de los materiales importados pertenecen a la categoría de productos de doble uso, lo que permite emplearlos tanto en ámbitos civiles como militares.
Evasión de las sanciones
El exfuncionario del Departamento del Tesoro de Estados Unidos Miad Maleki afirmó que los documentos revelados representan la línea de vida militar de Teherán.
Además, Maleki explicó que la red constituye un sistema comercial paralelo al de la economía mundial oficial, que permite a Irán adquirir equipos militares mediante los ingresos del petróleo y las actividades financieras en el extranjero.
Los datos de importación mostraron que alrededor del 97 % de las operaciones se realizaron sin transferencias de dinero, ya que, intermediarios iraníes en el extranjero compraron los productos con fondos depositados en bancos extranjeros y posteriormente se encargaron de enviarlos a Irán, lo que contribuyó a eludir los controles asociados a las sanciones.
La investigación señaló que entre las unidades beneficiarias de esta red figuran organismos responsables de los programas de misiles balísticos y vehículos aéreos no tripulados, así como la empresa “Sahra Thunder”, sometida a sanciones estadounidenses por fabricar y suministrar drones.
Las bases de datos también registraron el ingreso de cargamentos que incluían detonadores, explosivos, piezas para motores de aeronaves, componentes para el combustible de misiles y vehículos pesados de lanzamiento.
Según los expertos, estos materiales constituyen elementos esenciales para la fabricación y el funcionamiento de misiles y drones.
Suministros en tiempos de guerra
A pesar de los ataques contra instalaciones vinculadas a la industria militar iraní durante la guerra, los suministros siguieron llegando desde el extranjero a bordo de buques de carga.
La investigación destacó la importación de equipos industriales avanzados, entre ellos tornos de control numérico por ordenador, hornos electrónicos y aceleradores de partículas. Estos equipos pueden utilizarse para fabricar estructuras de misiles y drones.
Los registros también mostraron que, desde el estallido de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, a finales de febrero pasado, se registraron importaciones militares por valor de 27 millones de dólares.
Mediante el análisis de los documentos, Reuters y la empresa “240 Analytics” lograron rastrear la red hasta miles de cuentas vinculadas al Ministerio de Defensa iraní.
Los registros revelaron que decenas de entidades mantenían depósitos en moneda extranjera por un valor total de 1.200 millones de dólares a finales de 2024, además de importantes saldos en moneda local.
“WADJA”, uno de los mayores importadores de Irán
Los datos mostraron que “WADJA 346428” se convirtió en uno de los mayores importadores de Irán, después de que sus compras en el extranjero aumentaran de manera constante durante los últimos años.
Según los registros comerciales, esta entidad importó por sí sola material y equipos por valor de 2.300 millones de dólares entre enero de 2025 y junio de 2026.
Las importaciones incluyeron cientos de camiones de la marca Iveco y miles de vehículos Toyota Hilux y Land Cruiser, utilizados por la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y los grupos aliados con ella tras ser modificados para fines militares.
Los cargamentos también contenían sustancias químicas relacionadas con la producción de combustible sólido para misiles, además de envíos de titanio, nitrocelulosa y equipos industriales avanzados.
Irán reconstruye su arsenal pese a las sanciones
Expertos consultados por Reuters afirmaron que los datos reflejan la capacidad de Irán para reconstruir y ampliar su arsenal de drones y misiles, pese a las sanciones y restricciones impuestas al país.
La investigación también explicó que esta red no se limita a las importaciones militares, sino que está vinculada a influyentes instituciones económicas, propagandísticas y de seguridad dentro de Irán, lo que refuerza su capacidad para garantizar la financiación y la logística necesarias para mantener sus programas de armamento durante la guerra y en medio de las presiones internacionales.
El Ministerio de Defensa iraní y la Guardia Revolucionaria Islámica están sometidos desde hace años a sanciones continuadas de Estados Unidos y la Unión Europea debido a sus programas de misiles y drones.
Ante el endurecimiento de las restricciones a las transferencias financieras y al comercio internacional, Teherán ha recurrido a redes de empresas pantalla e intermediarios en el extranjero para obtener materiales y equipos de doble uso y mantener las cadenas de suministro vinculadas a sus programas militares.
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