Bogotá, 23 ago (SANA) El expresidente colombiano Gustavo Petro lanzó fuertes críticas contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y sostuvo que normalizar las relaciones con Israel bajo su actual Gobierno equivaldría a «aplaudir el genocidio» contra el pueblo palestino.
En un video difundido en sus redes sociales, Petro reiteró su respaldo a la causa palestina y advirtió sobre las consecuencias del silencio internacional ante la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, que describió como un «nuevo Holocausto».
El exmandatario citó cifras según las cuales unas 75.000 personas habrían muerto en Gaza, entre ellas 22.000 bebés, y afirmó que cerca del 60 % de las víctimas corresponde a mujeres y niños palestinos.
«Ningún hombre o mujer honorable en Colombia puede aceptar aplaudir el genocidio», manifestó Petro.
Gaza y la memoria de la violencia en Colombia
Durante su intervención, el exjefe de Estado estableció un paralelismo entre la tragedia palestina y la historia de violencia política sufrida por Colombia desde el 9 de abril de 1948.
Petro recordó que ese ciclo de violencia dejó, según sus estimaciones, alrededor de 700.000 muertos, y advirtió que la persistencia de la impunidad puede alimentar nuevas formas de violencia tanto en Colombia como en otras partes del mundo.
También rechazó que sus críticas contra el Gobierno israelí puedan interpretarse como antisemitismo.
Petro afirmó que reconoce el derecho de Israel a existir dentro de fronteras internacionalmente acordadas, pero insistió en que esos límites deben ser respetados.
Asimismo, defendió el reconocimiento pleno de la soberanía palestina y sostuvo que el pueblo palestino tiene derecho a contar con un Estado independiente.
A su juicio, palestinos e israelíes poseen raíces históricas profundas en esa tierra, por lo que una salida política duradera requiere garantizar los derechos nacionales de ambos pueblos.
Petro ha mantenido durante los últimos años una postura crítica hacia las operaciones militares israelíes en Gaza y ha reclamado de forma reiterada el fin de las hostilidades y el reconocimiento efectivo de un Estado palestino soberano.
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