Gaza, 5 ago (SANA) La retirada y trituración de millones de toneladas de escombros en la Franja de Gaza podría destruir pruebas materiales de presuntos crímenes cometidos por Israel y dificultar la identificación de miles de desaparecidos, alertó el Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos.
La organización señaló que los restos de los edificios destruidos no solo constituyen un obstáculo para la reconstrucción del territorio palestino, sino también una fuente fundamental de evidencias para futuras investigaciones judiciales y forenses.
Bajo los escombros permanecen cuerpos de personas desaparecidas, restos de proyectiles, municiones y otros elementos que podrían ayudar a determinar las circunstancias de los ataques y establecer responsabilidades, precisó.
De acuerdo con datos recopilados sobre el terreno, al menos 10 millones de toneladas de residuos fueron removidas, trituradas y trasladadas desde zonas bajo control militar israelí dentro del enclave.
El Observatorio afirmó que las operaciones se realizan con unas 400 excavadoras, trituradoras, vehículos de demolición y camiones operados por empresas civiles israelíes bajo protección del Ejército.
En las últimas semanas fueron observados diariamente alrededor de un centenar de camiones cargados con escombros y dirigidos hacia destinos no revelados dentro de Israel y en el sur de la Cisjordania ocupada.
La organización denunció la ausencia de información oficial sobre las cantidades retiradas, su destino final y las entidades receptoras, así como la falta de supervisión internacional independiente durante las labores de clasificación y transporte.
Advirtió que la remoción se desarrolla antes de que especialistas forenses puedan examinar los lugares destruidos, lo cual podría eliminar pruebas sobre los tipos de armas utilizadas, la dirección de los ataques, la ubicación de las víctimas y la posible existencia de fosas comunes.
El empleo de maquinaria pesada también amenaza con triturar o mezclar con los escombros los restos de miles de desaparecidos, cuyo número es estimado por la Defensa Civil de Gaza en unos ocho mil 500.
Tal situación podría impedir que numerosas familias conozcan el destino de sus allegados y puedan recuperar sus cuerpos para sepultarlos dignamente, apuntó el informe.
El Observatorio alertó además que entre los restos de los inmuebles se encuentran documentos oficiales, títulos de propiedad y objetos personales, cuya retirada sin el consentimiento de sus propietarios podría constituir una confiscación ilegal.
Añadió que la eliminación de puntos de referencia, calles y límites entre propiedades puede dificultar el retorno de la población desplazada y complicar la futura reconstrucción de barrios y comunidades enteras.
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