Moscú/Kiev, 20 jul (SANA) Rusia y Ucrania protagonizaron una nueva jornada de ataques cruzados con drones y misiles contra objetivos situados en ambos territorios, mientras se recrudecen los combates en el frente oriental y continúan los bombardeos contra instalaciones energéticas y logísticas.
Ataques rusos contra Odesa y Kiev
El Ministerio de Defensa de Rusia informó que sus fuerzas atacaron durante la noche instalaciones ubicadas en el puerto de Odesa, entre ellas depósitos de combustible y lubricantes, así como emplazamientos que, según Moscú, eran utilizados con fines militares.
De acuerdo con la agencia Sputnik, la cartera de Defensa precisó que los ataques fueron ejecutados con armas de alta precisión y drones de combate. Asimismo, aseguró que fueron alcanzados otros objetivos relacionados con la industria de defensa y la logística militar en la capital ucraniana, Kiev.
Por su parte, las autoridades ucranianas informaron de daños en infraestructuras de Odesa. La agencia Ukrinform señaló que un ataque ruso alcanzó un buque mercante con bandera de Guinea-Bissau cerca del puerto de la ciudad, con un saldo de diez muertos, entre ellos un práctico marítimo ucraniano.
Ataque masivo con drones ucranianos
En respuesta, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas de defensa antiaérea interceptaron y destruyeron durante la noche 381 drones lanzados por Ucrania sobre varias regiones del país, entre ellas Moscú, Belgorod, Kursk y Rostov, además del mar Negro y el mar de Azov.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, afirmó, según Sputnik, que más de 400 drones se dirigieron hacia la región de la capital rusa y que la mayoría fueron interceptados antes de alcanzar su objetivo.
Las autoridades rusas informaron que diez personas, incluido un menor de edad, resultaron heridas en la región de Moscú, además de otros lesionados en Belgorod. También indicaron que tres ciudadanos chinos figuran entre los heridos.
Intensos combates en el frente oriental
En el plano terrestre, el Ministerio de Defensa ruso anunció avances de sus tropas en varios sectores del frente y aseguró haber tomado el control de la localidad de Volnoye, en la región de Dnipropetrovsk.
Además, informó sobre ataques contra posiciones ucranianas en las regiones de Járkov, Donetsk y Zaporiyia, y afirmó que las fuerzas de Kiev sufrieron bajas y pérdidas de material militar durante las operaciones recientes. Estas cifras no pudieron ser verificadas de forma independiente.
Por su parte, el Estado Mayor ucraniano comunicó que sus tropas sostuvieron 235 enfrentamientos durante la jornada anterior, principalmente en los ejes de Pokrovsk, Sloviansk, Liman, Kostyantynivka y Hulyabulli, donde aseguró haber rechazado varios ataques rusos.
Según Ukrinform, el mando militar ucraniano afirmó que Rusia incrementó el empleo de misiles, drones y bombas guiadas, mientras Kiev aseguró haber atacado centros de ensamblaje y depósitos logísticos de las fuerzas rusas.
Instalaciones energéticas bajo ataque
Los ataques también alcanzaron infraestructuras energéticas.
Moscú informó que sus drones impactaron una planta procesadora de gas en la región de Járkov y una instalación de procesamiento de hidrocarburos en la región de Poltava.
Ambos contendientes continúan incrementando el uso de armas de largo alcance, especialmente drones y misiles, con el objetivo de afectar las capacidades militares y logísticas del adversario, así como sus líneas de abastecimiento e infraestructura estratégica.
Una guerra de desgaste sin perspectivas inmediatas
La evolución de los combates confirma la continuidad de una guerra de desgaste, caracterizada por ataques cada vez más profundos contra territorio enemigo y una creciente intensidad en los frentes de combate.
Las perspectivas de una solución política permanecen condicionadas por el desarrollo de las operaciones militares y por los esfuerzos diplomáticos internacionales para poner fin al conflicto.
La guerra entre Rusia y Ucrania comenzó en febrero de 2022 y continúa en medio del respaldo militar occidental a Kiev y de las sanciones impuestas contra Moscú. Mientras Rusia sostiene que mantendrá sus operaciones conforme a los objetivos declarados, Ucrania reafirma su decisión de continuar la defensa del país con el apoyo de sus aliados.
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