Capitales, 13 jul (SANA) La confrontación entre Estados Unidos e Irán entró en una nueva fase de escalada tras una nueva oleada de ataques estadounidenses contra objetivos militares iraníes y la respuesta de Teherán con acciones dirigidas contra varios países árabes de la región, un escenario que pone en riesgo el entendimiento alcanzado entre ambas partes hace apenas unas semanas.
El recrudecimiento de las hostilidades elevó la tensión en torno al estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio energético mundial, y reavivó los temores sobre un conflicto regional de mayores dimensiones.
Estados Unidos e Irán amplían las operaciones militares
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que atacó decenas de objetivos militares iraníes, entre ellos sistemas de defensa aérea, radares costeros, plataformas de misiles, drones y embarcaciones, con el propósito declarado de reducir la capacidad de Teherán para amenazar la navegación en el estrecho de Ormuz.
El mando militar estadounidense reveló además el empleo, por primera vez, de drones de ataque unidireccionales y embarcaciones no tripuladas durante las operaciones, al tiempo que reiteró que el estrecho constituye una vía marítima internacional.
Las agencias Reuters y Axios, citando a funcionarios estadounidenses, señalaron que los ataques estuvieron dirigidos contra sistemas de defensa aérea y lanchas rápidas pertenecientes a la Guardia Revolucionaria Islámica en las proximidades del estrecho.
En respuesta, Teherán afirmó que los bombardeos estadounidenses frustraron los esfuerzos diplomáticos desarrollados durante los últimos meses.
La Guardia Revolucionaria anunció ataques contra objetivos situados en Jordania, Bahréin, Kuwait y Omán, y advirtió que la permanencia de fuerzas militares estadounidenses en el estrecho de Ormuz provocará una mayor escalada.
Las Fuerzas Armadas jordanas informaron que interceptaron cuatro misiles que ingresaron en su espacio aéreo, sin reportar víctimas, mientras Kuwait anunció la neutralización de objetivos aéreos hostiles.
Bahréin activó sus sirenas antiaéreas e instó a la población a seguir las instrucciones de seguridad, en tanto Omán convocó al embajador iraní para expresar su protesta por los ataques registrados en su territorio.
Estrecho de Ormuz bajo presión
La crisis también afectó el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz.
Datos de la firma Kpler, citados por Reuters, indicaron que únicamente seis buques comerciales atravesaron esa vía el domingo, uno de los niveles más bajos registrados en las últimas semanas.
Por su parte, Axios informó que varias embarcaciones comerciales cruzaron el estrecho bajo coordinación con las fuerzas estadounidenses, debido a las persistentes preocupaciones sobre la seguridad de la navegación.
La incertidumbre llevó a varias compañías navieras a reducir temporalmente sus operaciones en la zona, mientras otras mantienen una evaluación constante de los riesgos.
Especialistas advierten que una prolongación del conflicto podría afectar las cadenas mundiales de suministro, dado que por el estrecho de Ormuz transita alrededor de una quinta parte del comercio global de petróleo.
Repercusiones económicas y llamados a la moderación
La escalada tuvo un impacto inmediato sobre los mercados energéticos.
El precio del crudo Brent superó los 79 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate rebasó los 74 dólares, impulsados por el temor a posibles interrupciones del suministro energético.
Al mismo tiempo, los inversionistas buscaron refugio en el dólar, considerado un activo seguro en períodos de incertidumbre, mientras varios mercados bursátiles de Asia y Europa registraron pérdidas.
Ante el deterioro de la situación, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, instó a Washington y Teherán a actuar con la máxima moderación y retomar el camino de las negociaciones.
Los acontecimientos de las últimas horas colocan bajo fuerte presión el memorando de entendimiento firmado por Estados Unidos e Irán en junio pasado y aumentan las preocupaciones sobre una expansión del conflicto, con posibles repercusiones para la estabilidad regional, el comercio internacional y la seguridad energética mundial.
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