Londres, 10 sep (SANA) El primer ministro británico, Andy Burnham, respaldó la decisión de su Gobierno de prohibir la importación de productos procedentes de los asentamientos israelíes en Cisjordania y establecer un amplio régimen de sanciones contra quienes contribuyan a su expansión, al afirmar que el Reino Unido debe defender la justicia frente a la injusticia.
“Cuando las personas se ven obligadas a abandonar sus hogares bajo coacción, siempre estaremos del lado de la parte más débil”, declaró Burnham este jueves, citado por la BBC.
Por su parte, el ministro británico de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, explicó ante la Cámara de los Comunes que el nuevo enfoque adoptado por Londres responde, entre otros motivos, a los planes israelíes para desarrollar el proyecto de asentamientos E1, cuya ejecución separaría Cisjordania de Jerusalén Este y fragmentaría el territorio palestino en dos.
Durante el debate parlamentario, varios diputados señalaron que el Gobierno británico reconoce que en algunas zonas de Cisjordania se está produciendo una limpieza étnica, al acusar a colonos israelíes de expulsar a palestinos de sus tierras.
En ese contexto, Miliband afirmó que Israel “suele hacer la vista gorda ante esta situación”, en referencia a las expulsiones y otras acciones de los colonos contra la población palestina.
Las nuevas medidas estarán dirigidas contra empresas y particulares que proporcionen servicios relacionados con la expansión de los asentamientos, entre ellos construcción, infraestructura, financiación y actividades inmobiliarias. Asimismo, Londres prohibirá la publicidad en territorio británico de propiedades ubicadas en asentamientos considerados ilegales.
Miliband indicó que la puesta en vigor del nuevo régimen requerirá un proceso legislativo que podría prolongarse hasta nueve meses.
El Gobierno británico anunció el pasado martes la prohibición de importar productos fabricados en los asentamientos israelíes de Cisjordania, junto con la creación de un régimen integral de sanciones, y sostuvo que Israel está haciendo “la vista gorda” ante lo que calificó de limpieza étnica perpetrada por colonos contra palestinos en ese territorio.
Canadá y Francia también anunciaron medidas para prohibir la importación de productos procedentes de los asentamientos israelíes, en un esfuerzo conjunto dirigido a frenar su expansión y preservar las perspectivas de una solución de dos Estados.
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