Washington, 28 may (SANA) Datos de geolocalización obtenidos a través de teléfonos móviles y comercializados por intermediarios privados fueron utilizados para rastrear y potencialmente atacar a tropas estadounidenses desplegadas en zonas de guerra, revelaron legisladores del Congreso de Estados Unidos, en lo que constituye la primera confirmación oficial de este tipo y pone de relieve los riesgos de la economía global de vigilancia digital.
Comando Central: una amenaza real
Según un informe publicado este jueves por Reuters, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) reconoció en una carta oficial, revelada por el senador demócrata Ron Wyden, de Oregón, haber recibido “múltiples informes de amenazas relacionadas con adversarios que explotan datos de geolocalización disponibles comercialmente para atacar o vigilar a las fuerzas estadounidenses en zonas operativas”.
La carta, fechada el 14 de abril, no ofreció detalles adicionales sobre incidentes concretos, aunque el área de operaciones del CENTCOM abarca la región del Golfo Pérsico y otras zonas estratégicas de Oriente Medio.
El Congreso advierte: una amenaza a la seguridad nacional
Wyden y un grupo de legisladores demócratas y republicanos enviaron una carta al Pentágono en la que calificaron la revelación como “la primera confirmación oficial” de que tropas estadounidenses en zonas de combate fueron objeto de seguimiento mediante datos comerciales.
Los congresistas alertaron de que la información de localización puede utilizarse para determinar posiciones, movimientos y patrones de vida de las fuerzas estadounidenses, lo que podría facilitar ataques con misiles, drones o artefactos explosivos improvisados, además de operaciones de contrainteligencia.
Wyden afirmó que ya es momento de “tratar a la industria de la tecnología publicitaria como una amenaza a la seguridad nacional”, y criticó la falta de respuestas claras por parte de las autoridades militares. El Pentágono no respondió a las solicitudes de comentarios formuladas por Reuters.
¿Cómo se convierten los datos publicitarios en un arma?
Los datos de ubicación suelen recopilarse a través de teléfonos inteligentes, aplicaciones móviles y proveedores de servicios digitales, antes de ser vendidos a intermediarios especializados que los agregan y revenden mediante redes comerciales complejas.
En 2016, un contratista de defensa estadounidense logró rastrear movimientos de fuerzas especiales desde bases en territorio estadounidense hasta distintas zonas del mundo, según reveló entonces The Wall Street Journal.
Posteriormente, periodistas de la revista Wired y de dos medios alemanes consiguieron identificar movimientos y patrones detallados de personal desplegado en 11 instalaciones militares y de inteligencia estadounidenses utilizando miles de millones de coordenadas procedentes de una empresa de corretaje de datos.
Recomendaciones del Congreso
Los legisladores instaron al Pentágono a adoptar medidas urgentes para reducir la exposición digital de las tropas, entre ellas desactivar identificadores publicitarios en dispositivos militares, impedir el intercambio automático de ubicación en teléfonos inteligentes utilizados en zonas de combate y abandonar el uso del navegador Google Chrome en favor de alternativas con mayores estándares de privacidad.
El congresista republicano Pat Harrigan, exoficial de operaciones especiales, afirmó que Chrome fue “diseñado principalmente para recopilar y compartir datos de usuarios”, y advirtió que su uso continuo en dispositivos gubernamentales proporciona a los adversarios “una herramienta diaria contra nuestras fuerzas”
Por su parte, Alphabet, empresa matriz de Google, aseguró que Chrome ofrece “uno de los niveles de seguridad más altos del sector” y reiteró su respaldo a regulaciones más estrictas sobre intermediarios de datos.
Nuevo contrato tecnológico del Pentágono
En paralelo, el Pentágono anunció este jueves la firma de un contrato de cinco años por valor de 9.700 millones de dólares con Dell Technologies para suministrar al ejército estadounidense un paquete de software que incluye servicios Microsoft 365, suscripciones avanzadas en la nube y licencias locales.
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