Moscú/Kiev, 26 may (SANA) El conflicto entre Rusia y Ucrania registró hoy una nueva escalada militar y política, marcada por el anuncio de Moscú de ampliar sus ataques contra infraestructura militar ucraniana y por reportes de Kiev sobre el incremento de bombardeos y enfrentamientos en distintos frentes.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia declaró, citado por Sputnik, que las fuerzas rusas continuarán lanzando “ataques sistemáticos” contra centros de mando e infraestructura militar en Ucrania, tras considerar como “la gota que colmó el vaso” el ataque contra una residencia estudiantil en Starobylsk, en la autoproclamada República Popular de Lugansk.
La cancillería rusa señaló que las operaciones incluirán instalaciones vinculadas al diseño y programación de drones empleados por Kiev y acusó a expertos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de participar en labores de inteligencia y selección de objetivos.
Moscú exhortó además a ciudadanos extranjeros y personal diplomático a abandonar Kiev “lo antes posible” y recomendó a la población mantenerse alejada de instalaciones militares y administrativas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso informó que efectuó un “ataque masivo” con misiles Oreshnik, Iskander, Kinzhal y Zircon contra objetivos militares ucranianos, incluidos centros de mando, bases aéreas e instalaciones de la industria militar.
Avances rusos y combates en varios frentes
En el plano militar, Rusia afirmó haber tomado el control de la localidad de Dobrobasovo, en la región de Dnipropetrovsk, mientras continúan las operaciones en Donetsk, Zaporiyia y Járkov.
La cartera de Defensa indicó que fueron atacadas infraestructuras energéticas, depósitos de municiones y combustible, así como posiciones de tropas ucranianas y mercenarios extranjeros en 142 puntos distintos.
Asimismo, aseguró que las defensas antiaéreas rusas derribaron 17 misiles HIMARS y 417 drones ucranianos en las últimas horas.
Sputnik reportó igualmente que casi tres mil 900 drones ucranianos fueron interceptados la semana pasada sobre territorio ruso, principalmente en la zona europea del país.
El Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB) anunció además la frustración de un supuesto atentado contra un buque gasero que se dirigía desde Bélgica hacia Türkiye a través del puerto ruso de Ust-Luga, tras hallar dispositivos explosivos magnéticos presuntamente similares a minas empleadas por países de la OTAN.
Kiev denuncia nuevos bombardeos y daños masivos
Del lado ucraniano, el Estado Mayor informó, según Ukrinform, de 233 enfrentamientos armados en las últimas 24 horas, especialmente en los ejes de Pokrovsk y Huliápoli.
Las autoridades militares indicaron que Rusia lanzó 89 misiles, además de decenas de ataques aéreos y miles de drones y proyectiles de artillería.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró que el ataque ruso del pasado 24 de mayo contra Kiev dañó unos 300 objetivos, incluidos cerca de 150 edificios residenciales, y dejó 87 heridos, entre ellos menores de edad.
Zelenski afirmó además que seis regiones ucranianas fueron atacadas y reiteró que el fortalecimiento de las defensas aéreas continúa siendo una prioridad para su gobierno.
Autoridades locales reportaron muertos y heridos en distintas ciudades del país. En la región de Járkov fallecieron dos personas y otras 23 resultaron heridas tras un ataque contra Derechashi, mientras que en Kramatorsk murieron dos civiles y tres más resultaron lesionados.
En Jersón, un trabajador sanitario resultó herido por bombardeos de artillería rusa, mientras que en Dnipro aumentó a cuatro el número de lesionados tras otro ataque, dos de ellos en estado crítico.
Persisten diferencias sobre negociaciones y ayuda militar
En el ámbito político, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso reiteró que cualquier solución duradera al conflicto debe abordar las “causas profundas” de la crisis y reiteró las condiciones planteadas por el presidente Vladímir Putin, entre ellas la renuncia de Ucrania a ingresar en la OTAN.
Por el contrario, el experto militar alemán Nico Lang declaró a Ukrinform que las negociaciones “en su formato actual están prácticamente agotadas” y defendió un aumento del apoyo militar occidental a Kiev como mecanismo de presión sobre Moscú.
La agencia ucraniana informó además que cinco países de la OTAN —Gran Bretaña, Francia, Italia, España y Canadá— rechazaron una propuesta del secretario general de la alianza, Mark Rutte, para destinar el 0,25 por ciento de su Producto Interno Bruto a ayuda militar para Ucrania.
La guerra entre Rusia y Ucrania, iniciada en febrero de 2022, continúa así marcada por una intensificación de las operaciones militares y por la falta de avances concretos hacia una solución política negociada.
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